martes, 20 de noviembre de 2012

(Consumo): VARIAS NOTAS DE "FACUA-CONSUMIDORES EN ACCIÓN" DE INTERÉS GENERAL



ENTRE ELLAS UNA APLICACIÓN INFORMATIVA PARA FAMILIAS EN RIESGO DE DESAHUCIO

FACUA crea una aplicación Web para que las familias amenazadas de desahucio verifiquen si cumplen los requisitos para paralizarlo 2 años

A través de esta herramienta, los ciudadanos pueden comprobar si su situación familiar y económica está dentro de los supuestos establecidos de forma arbitraria por el Gobierno en el real decreto ley.
FACUA-Consumidores en Acción ha puesto a disposición de los ciudadanos amenazados de desahucio una aplicación que calcula si cumplen los requisitos establecidos por el Gobierno para paralizarlo durante dos años.
Con la aplicación, a la que puede accederse en la web FACUA.org/desahuciados, los afectados pueden comprobar si su situación familiar y económica está dentro de los supuestos establecidos en el Real Decreto-ley 27/2012, de 15 de noviembre, de medidas urgentes para reforzar la protección a los deudores hipotecarios.
En cualquier caso, FACUA advierte que el real decreto ley es claramente discriminatorio y tiene visos de inconstitucionalidad. Por ello, recomienda a los afectados que, aunque no cumplan los requisitos establecidos en dicha norma, soliciten por escrito al juzgado correspondiente la paralización de su desahucio, para lo que pueden utilizar el escrito que pone a su disposición el Consejo General de la Abogacía Española (http://ow.ly/foRyk).
Antes de evaluar si la evolución de su situación económica y las características de su hipoteca les permitirían acogerse a la medida, la aplicación de FACUA advierte a las familias que deben estar en alguno de los siete supuestos establecidos por el Gobierno con una lamentable arbitrariedad:
- Todos los miembros de la unidad familiar están en paro y no tienen prestación por desempleo
- Familia numerosa (3 o más hijos)
- Familia monoparental con al menos 2 hijos a su cargo
- Familia con al menos un menor de 3 años a su cargo
- Familia con personas a su cargo con discapacidad superior al 33% o dependencia que incapacite de modo permanente para una actividad laboral
- Familia con personas a su cargo que sean parientes del titular de la hipoteca o su cónyuge hasta el tercer grado de consaguinidad o afinidad y que se encuentren en situación discapacidad, dependencia o enfermedad grave que le incapacite de forma temporal o permanente para una actividad laboral.
- Víctima de violencia de género.
Si se incluyen en al menos uno de los supuestos, la aplicación les solicita cinco datos económicos: los ingresos netos y brutos anuales de la unidad familiar, los ingresos brutos en el mejor de los últimos cuatro años y el importe mensual de la hipoteca entonces y en la actualidad.
A partir de estos datos, calcula si se cumplen los tres requisitos establecidos en el real decreto ley: que la cuota de la hipoteca supere el 50% de los ingresos netos, que la carga hipotecaria se haya multiplicado por al menos un 1,5% en los últimos cuatro años y que además los ingresos de la unidad familiar no sobrepasen tres veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (Iprem), que actualmente representa 1.597 euros brutos mensuales (19.164 anuales).
FACUA advierte que el porcentaje de familias que podrán evitar el alzamiento de su vivienda será extremadamente reducido. Además, denuncia que el real decreto ley se limita a alargar la agonía de las familias demorando el desahucio en dos años, sin imponer a la banca ninguna medida para renegociar la hipoteca y su pago.
La asociación denuncia que el Gobierno ha demostrado su insensibilidad con el drama de los desahucios. Ni siquiera los suicidios que han trascendido a la opinión pública han provocado que el Ejecutivo tenga la decencia de poner en marcha cambios legislativos a la altura de la tragedia social que atraviesa España, donde cientos de miles de familias han sido desahuciadas desde el comienzo de la crisis.
El Gobierno, denuncia FACUA, no ha hecho más que anunciar falsas soluciones al problema, tras la pantomima que ya supuso en su día el Código de Buenas Prácticas Bancarias, para no perjudicar los intereses del poder financiero.
El Real Decreto-Ley no deja lugar a dudas, señala la asociación, de por qué el Gobierno se ha negado a que las organizaciones de la sociedad civil que representan los intereses de los hipotecados tengan la más mínima participación en su contenido.
Ni el presidente ni ningún miembro del Gobierno han asumido tan siquiera su obligación moral de pedir a los banqueros la paralización inmediata de todos los desahucios hasta que una norma consensuada con la sociedad civil y el conjunto de fuerzas políticas plantease soluciones, lamenta FACUA.
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FACUA denuncia que la ley de tasas judiciales establece una justicia para ricos y otra para pobres

El Gobierno limita el acceso a este derecho fundamental en función de los recursos económicos que tengan los ciudadanos.
FACUA-Consumidores en Acción denuncia que la ley de tasas judiciales aprobada por el Gobierno supone la implantación de una justicia para ricos y otra para pobres, al limitar el acceso a un derecho fundamental en función de los recursos económicos que tengan los ciudadanos.
La asociación recuerda que esta ley, que nace con el rechazo de jueces, abogados, fiscales, procuradores, usuarios y el resto de los grupos parlamentarios, vulnera el derecho fundamental a la tutela judicial efectiva "sin que, en ningún caso, pueda producirse indefensión", tal como recoge el artículo 24 de la Constitución Española.
A pesar de que la exposición de motivos de esta ley defiende que está avalada por el Tribunal Constitucional, FACUA señala que hasta ahora este tribunal sólo ha autorizado la aplicación de tasas que no supongan una barrera económica para el acceso a la justicia.
De hecho, el propio texto aprobado reconoce que la ley "pretende racionalizar el ejercicio de la potestad jurisdiccional", algo que, para la asociación, evidencia que se trata claramente de unas tasas disuasorias.
Algunos ejemplos escandalosos
FACUA expone que con estas tasas van a darse situaciones tan aberrantes como tener que pagar 200 euros para reclamar en los tribunales una multa de 150 euros o para exigir la devolución de una factura telefónica de 80 euros.
Otros ejemplos escandalosos implican el pago de 312,50 euros para reclamar daños y perjuicios en los juzgados por la cancelación de un vuelo por cuantía de 2.500 euros, o abonar 715 euros de tasas para exigir 3.000 euros de intereses cobrados de forma abusiva en un crédito o hipoteca, indica FACUA.
Para la asociación, resulta indignante que los afectados por fraudes masivos como el de las participaciones preferentes vayan a tener ahora una barrera más que superar para poder recuperar su dinero. Así, ir a juicio para pedir la devolución de 20.000 euros en una primera instancia requerirá del pago previo de 400 euros.
De igual manera, una aseguradora que se niegue a cubrir un siniestro por valor de 2.300 euros podrá quedar impune para aquellos ciudadanos que no puedan pagar los 311,50 que cuesta ahora llevarles ante los tribunales por esa cantidad, denuncia FACUA.
Además, en caso de que un consumidor pierda en primera instancia y opte por apelar, tendrá que asumir una tasa de 800 euros por recurso, a lo que se le sumaría el depósito judicial que establece la Ley Orgánica del Poder Judicial.
Reforma del arbitraje de consumo
FACUA alerta de que a la implantación de estas tasas excesivas se le une ahora la tramitación de una importante reforma del arbitraje de consumo que pretende revisar este sistema.
De esta forma, el Gobierno pretende excluir las reclamaciones de menor cuantía (de menos de 50 euros) o aquellas que no versen sobre reclamaciones de cantidad, decisiones que quedarían en manos del presidente de la Junta Arbitral.
FACUA denuncia que esta reforma dejaría este arbitraje como un mero procedimiento administrativo donde los laudos se sustituirían por resoluciones de este tipo, en base a la figura del árbitro único designado por la Administración.


FACUA denuncia que la ley de tasas es contraria al derecho fundamental a la tutela judicial efectiva

La asociación alerta de que la norma abre la puerta a que las empresas se nieguen a acatar las decisiones del sistema de arbitraje, al obligar a los consumidores a pagar un mínimo de 200 euros para exigir su cumplimiento.
FACUA-Consumidores en Acción informa de que hoy ha sido publicada en el BOE la Ley 10/2012, de 20 de noviembre, conocida como ley de tasas judiciales, que entra en vigor a partir de mañana jueves pese al rechazo de jueces, abogados, fiscales, procuradores, usuarios y de todos los grupos parlamentarios con excepción del PP.
La asociación advierte de que la aplicación de estas tasas es contraria al derecho fundamental a la tutela judicial efectiva "sin que, en ningún caso, pueda producirse indefensión" que recoge el artículo 24 de la Constitución Española.
FACUA alerta de que la nueva normativa abre la puerta a que las empresas se nieguen a acatar las decisiones del Sistema Arbitral de Consumo, al obligar a los consumidores a pagar un mínimo de 200 euros en los tribunales para exigir el cumplimiento de los laudos que les sean favorables, aunque la cuantía reclamada sea inferior a la tasa.
Además, en caso de que un consumidor pierda en primera instancia y opte por apelar, tendrá que asumir una tasa de 800 euros por recurso, a lo que se le sumaría el depósito judicial que establece la Ley Orgánica del Poder Judicial.
Esta situación constata, para la asociación, la implantación efectiva de una justicia para ricos y otra para pobres, al limitar el acceso a un derecho fundamental en función de los recursos económicos que tengan los ciudadanos.
Además, FACUA recuerda que a pesar de que la exposición de motivos de esta ley defiende que está avalada por el Tribunal Constitucional, hasta ahora el alto organismo sólo ha autorizado la aplicación de tasas que no supongan una barrera económica para el acceso a la justicia.
De hecho, el propio texto aprobado reconoce que la ley "pretende racionalizar el ejercicio de la potestad jurisdiccional", algo que, para la asociación, evidencia que se trata claramente de unas tasas disuasorias.
Algunos ejemplos escandalosos
FACUA expone que con estas tasas van a darse situaciones tan aberrantes como tener que pagar 200 euros para reclamar en los tribunales una multa de 150 euros o para exigir la devolución de una factura telefónica de 80 euros.
Otros ejemplos escandalosos implican el pago de 312,50 euros para reclamar daños y perjuicios en los juzgados por la cancelación de un vuelo por cuantía de 2.500 euros, o abonar 715 euros de tasas para exigir 3.000 euros de intereses cobrados de forma abusiva en un crédito o hipoteca, indica FACUA.
Para la asociación, resulta indignante que los afectados por fraudes masivos como el de las participaciones preferentes vayan a tener ahora una barrera más que superar para poder recuperar su dinero.  Así, ir a juicio para pedir la devolución de 20.000 euros en una primera instancia requerirá del pago previo de 400 euros.
De igual manera, una aseguradora que se niegue a cubrir un siniestro por valor de 2.300 euros podrá quedar impune para aquellos ciudadanos que no puedan pagar los 311,50 que cuesta ahora llevarles ante los tribunales por esa cantidad, denuncia FACUA.
Reforma del arbitraje de consumo
FACUA alerta de que a la implantación de estas tasas excesivas se le une ahora la tramitación de una importante reforma del arbitraje de consumo que pretende revisar este sistema.
De esta forma, la intención del Gobierno es la de excluir las reclamaciones de menor cuantía (de menos de 50 euros) o aquellas que no versen sobre reclamaciones de cantidad, decisiones que quedarían en manos del presidente de la Junta Arbitral.

(Remitido)