domingo, 21 de abril de 2013

El hombre que irrumpió el pasado jueves en una iglesia de Totana aseguró que “le perseguía el demonio”



Todos los indicios apuntan a que este individuo tiene perturbadas sus facultades mentales
Se excusó, simplemente, diciendo que "le perseguía el demonio". Esta fue la explicación que, según los testigos, dio el vecino que el jueves por la tarde irrumpió con su coche y un remolque de grandes dimensiones cargado de alcachofas en la iglesia de Santiago el Mayor de Totana donde, al parecer, buscaba refugio. No fue un accidente, como se pudo pensar en un primer momento, sino que este hombre, dando marcha atrás, intentó hasta tres veces introducir el vehículo en el templo "a base de golpear el remolque contra una de las puertas de entrada". "Los chirridos de las ruedas eran escandalosos. Cuando por fin derribó la puerta parecía que había caído una bomba", dicen algunos testigos del insólito suceso. También se produjeron ataques de histeria "porque los vecinos creían que se había producido un atentado". Según señalan fuentes cercanas al caso, el hombre, que al parecer sufre de enajenación mental, llevaba un machete oculto en la pantorrilla.

La providencia quiso que en ese momento, poco después de las siete y media de la tarde, la iglesia se encontrase semivacía. Apenas había algunas personas rezando el rosario. Dos de ellas tuvieron que ser atendidas por contusiones leves en manos y piernas tras producirse el accidente. No obstante, el susto podía haber sido mayor porque minutos después comenzaba una eucaristía y los niños que se están preparando para recibir a Comunión asisten estos días por las tardes a ensayar la ceremonia.
Poco después del accidente, el 'kamikaze' salía esposado del templo escoltado por la Policía Local y era conducido a comisaría, donde se le tomó declaración y se le sometió un control de alcoholemia, que dio negativo. El detenido ha pasado estas dos noches en los calabozos del cuartel de la Guardia Civil de Totana y hoy está previsto que pase a disposición judicial, una vez que se han calculado los daños que provocó en el templo, concretamente en la portada interior de la iglesia y en varias filas de bancos.
A pesar de lo aparatoso del accidente, el sacerdote ofició la eucaristía prevista con unos minutos de retraso en una de las capillas del templo, después de que una grúa municipal retirase el turismo. Hasta el lugar del suceso se desplazaron también miembros de la Corporación municipal que en ese momento estaban en el Consistorio -apenas a unos metros de distancia- , entre ellos la alcaldesa, Isabel María Sánchez, y el concejal de Seguridad Ciudadana, Francisco Hernández, según señalan fuente municipales en un comunicado. Numerosos vecinos y curiosos se congregaron en el lugar del suceso, lo que obligó a cortar el tráfico durante unos minutos en parte de la plaza de la Constitución.

(Fuente: La Opinión)