Recuperamos para nuestra República Literaria un pequeño relato enviado por nuestro colaborador Julio.
Hay un árbol frente a mi casa...en el campo, es un olmo
solitario, que irrumpe orgulloso, en un escenario que se sabe lúgubre...plomizo...tierra
seca...amarillenta... resignada...casi muerta...
Hasta hoy...No fui consciente de el... que este olmo...anciano,
vivido...hastiado de proyectar sombras....renueva sus hojas...
Mudo testigo de la vida...que vuelve cada verano a su
regazo...en forma de caras nuevas... viejas ilusiones...proyectos...sentimientos...
Cada año que pasa...uno más y uno menos...siempre es así...depende
de la dirección de cada mirada...
Ahí eligió echar raíces?...no se bien...tal vez alguien decidió
en su lugar... donde nacer...donde vivir...donde proteger...donde morir...
Hoy me hago consciente de
ese olmo...hoy pise sus despojos
otoñales...desearía ser así... renovarme también...como el...
Sin dejar de proteger......sin mirar a quien cobijo...sin
juicio...sin resentimientos...ajeno a quien me ignora...ajeno a la
malicia...ajeno a la mentira...la envidia...
Orgulloso de no saber a quien doy frutos y a quien sombra...
Hoy he interpretado a un árbol...a un olmo sabio...
(Julio)

