El maquinista
reconoce que entró en la curva a 190 km/hora. El accidente se produjo a solo 4
kilómetros de la estación de Santiago y llevaba 220 personas a bordo
Setenta y ocho muertos hasta el momento y 130 heridos, de
ellos una veintena en estado crítico, es el balance aún provisional de este
trágico accidente que ocurría ayer a las 20,40 horas en un tren Alvia que había
partido de la estación de Madrid/Chamartin a las 3 de la tarde con destino a El
Ferrol. El delegado del Gobierno en Galicia, Samuel Juárez, ha dicho que no
dispone de la cifra total de heridos, pero ha apuntado que hay "en torno a
130". "De esos, en torno a 20 están en la unidad de críticos en muy
mal estado", uno de éstos aún sin identificar. Ha comentando que debido a
estar circunstancias puede incrementarse la cifra de fallecidos", para
matizar que "hasta ahora la principal preocupación" ha sido la atención
los pacientes. "Todo ha funcionado
muy bien", ha afirmado el delegado del Gobierno, para destacar la
"respuesta excepcional" de los centros sanitarios y de los profesionales,
a los que ha trasladado su "sincero agradecimiento" por su actitud y
"también a los ciudadanos que formaron una avalancha humana para
donar" sangre. Tras trasladar las "condolencias" a todas las
familias, Juárez ha reconocido que hay allegados "molestos" porque
"no se ha podido dar hasta el momento datos de fallecidos" Según ha
argumentado Juárez las tareas de identificación "tienen un protocolo"
y "no se quieren cometer errores en esa materia", según ha apuntado. Ha
manifestado que se trabaja "con la rapidez que pueden" y ha pedido
"comprensión". "Se ha actuado con rapidez con los heridos",
ha sostenido, y ha añadido que se trabaja "lo más rápido para la
identificación de los fallecidos" Sobre la posible causa del siniestro, el
delegado del Gobierno ha recordado que hay una investigación abierta, pero ha
precisado que "no hay ningún indicio que indique que eso no fuera un
accidente". "Aparentemente, los motivos han sido un descarrilamiento
y es posible que la velocidad haya tenido algo que ver", ha reconocido.
Con todo, el delegado del Gobierno ha insistido que la investigación
"tendrá que determinar las causas", ha concluido.
A 190 km/h
El conductor del tren Alvia siniestrado anoche cerca de
Santiago reconoció que iba a una velocidad de unos 190 kilómetros por hora en
una zona limitada a 80 kilómetros por hora, han informado a Efe fuentes de la
investigación. Tras el siniestro mortal, el conductor mantuvo comunicaciones
por radio en el que aseguró que iba a mucha mayor velocidad de la que indicaba
la curva en la que se produjo el accidente. Fuentes de la investigación han
explicado este jueves a Efe que, tras el accidente, el conductor del tren
admitió también que iba a esta velocidad de unos 190 kilómetros por hora en una
conversación que mantuvo con el delegado del Gobierno en Galicia. Por su parte,
el presidente de Renfe, Julio Gómez-Pomar, ha asegurado que el tren Alvia pasó
una revisión en la mañana de la jornada de ayer miércoles.
La línea donde se ha producido el accidente "está
dotada de un sistema de seguridad" y ayer mismo, por la mañana, "el
tren siniestrado pasó una revisión", según indicó Gómez-Pomar en
declaraciones a la Cadena Cope. En cuanto a las causas del siniestro, el
presidente de Renfe se ha mostrado prudente y tan sólo ha indicado que la caja
negra del convoy "ya está en manos del juez". "El tema está bajo
investigación judicial", añadió. El
siniestro se produjo justo antes de una curva situada en Angrois, una parroquia
de la capital gallega que se encuentra a unos 4 kilómetros de la estación
ferroviaria de Santiago. Pasajeros que viajaban en el tren han declarado que
notaron cómo el convoy tomaba la curva a gran velocidad y la siguiente imagen
que tienen es que el siniestro ya se había producido. Unos seis vagones
quedaron de un lado del puente y otros cuatro del otro lado, además de la
máquina. Renfe ha informado a Efe de que el tren descarriló en una curva
a la entrada de la estación de Santiago, en el primer accidente mortal en una
línea española de Alta Velocidad, el tercero ferroviario más importante de la
Historia de España y el más grave ocurrido en el mundo este año 2013.
Testigos presenciales han precisado a Efe que el convoy se
partió en dos, y la máquina y los cuatro primeros vagones descarrilaron, otro
intermedio voló sobre un terraplén hasta caer muy cerca de unas viviendas, y el
resto volcó. Vecinos de la zona también indicaron que escuchó un ruido previo
al descarrilamiento, y acto seguido se produjo una gran humareda, según sus
testimonios, mientras que uno de los maquinistas no paraba de repetir
"descarrilé, qué le voy a hacer, qué voy a hacer" en una conversación
telefónica tras la tragedia. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, expresó
hoy jueves su pésame a los familiares de las víctimas.
Atención de Renfe
Para atender a los familiares, Renfe ha habilitado un número
de teléfono, el 900.101.660, mientras que la conselleira de Sanidad de la Xunta
de Galicia, Rocío Mosquera, ha enviado un mensaje de tranquilidad ante el
despliegue sanitario, al tiempo que ha pedido a los ciudadanos que donen
sangre. "Deseamos que donen, necesitamos sangre", ha asegurado. La
Xunta y el Ayuntamiento de Santiago de Compostela han suspendido todos los
actos de la festividad del Apóstol, que se celebra este 25 de julio, por el
siniestro, el tercer accidente ferroviario más grave ocurrido en la historia de
España, después del registrado en 1944 cerca de la estación de Torre del Bierzo
-en el que pudo haber hasta 500 víctimas mortales- y el de la línea
Cádiz-Sevilla en 1972 -con 77 muertos-.
Investigación
El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ya
ha abierto una investigación para determinar las causas del descarrilamiento
del tren Alvia. Fuentes de Adif han informado a EFE de que técnicos y
especialistas de esta empresa pública que gestiona la red se han desplazado a
Galicia para analizar "in situ" las causas del accidente.
(Agencias: EFE y EUROPA PRESS)

