FACUA denuncia a Movistar,
Vodafone, Orange, Ono y Yoigo por estas irregularidades. Facilita un modelo de
reclamación a los usuarios afectados.
FACUA-Consumidores en Acción ha
denunciado a Movistar, Vodafone, Orange, Ono y Yoigo por penalizar ilegalmente
a los usuarios por devolver un recibo, retrasarse en el pago o restablecerles
el servicio tras una suspensión temporal. Las compañías cobran por ello
cantidades desproporcionadas, que oscilan entre los 12,10 euros de Yoigo y los
30,25 de Movistar. Sólo Yoigo aclara en su contrato la cuantía de esta multa,
que no por ello deja de ser ilegal. Por el mero hecho de que el banco devuelva
un recibo porque el usuario no tenga suficiente saldo, aunque después lo pague
en plazo, Vodafone cobra nada menos que 21,78 euros (18 más el 21% de IVA).
FACUA insta a los usuarios afectados
a que denuncien estas prácticas ilegales ante las autoridades de consumo de sus
comunidades autónomas. Para ello, ha elaborado un formulario de reclamación.
Campaña con Natalia, Enrique
Villén y Gonzalo Ramos
Para movilizar a los consumidores
contra estas irregularidades, FACUA ha puesto en marcha una campaña que incluye
vídeos
protagonizados por la cantante Natalia y los actores Enrique Villén y Gonzalo Ramos, bajo el lema Lucha contra las
penalizaciones abusivas por no pagar a tiempo. En las redes sociales, la
campaña usa el hashtag #telemultas.
FACUA ha remitido sus denuncias a
las diecisiete autoridades autonómicas de protección al consumidor y al
Instituto Nacional del Consumo (INC) del Ministerio de Sanidad, Servicios
Sociales e Igualdad. En ellas, reclama que insten a las compañías a dejar de
aplicar estas penalizaciones y las sancionen por vulnerar la legislación en
materia de consumo. Entre sus argumentos, la asociación advierte que las
cuantías de estas penalizaciones son excesivas y no resultan proporcionales a
los perjuicios que puedan sufrir las compañías por las devoluciones de recibos
o retrasos en los pagos. Asimismo, destaca el desequilibrio existente entre los
derechos y obligaciones de usuarios y operadoras, ya que cuando éstas incurren
en incumplimientos de los servicios contratados no indemnizan con las mismas
cantidades a sus clientes.
Suspensión del servicio por
impago
FACUA critica que la legislación
no establece los plazos en los que puede suspenderse el servicio por impago,
por lo que son las compañías las que deciden. Así, si un usuario de móvil no
abona el recibo en plazo, Movistar indica en su contrato que puede cortarle el
servicio de forma inmediata, sin comprometerse a avisarle antes, mientra que
Yoigo ni siquiera aclara cuánto tiempo espera para hacerlo. Desde la fecha de
recepción de la factura, Vodafone da quince días para pagar y Ono diez,
pudiendo suspender el servicio con un preaviso de quince días en ambos casos.
En cuanto a Orange, da un mes para pagar, pero no aclara con qué plazo preavisa
del corte.
En telecomunicaciones fijas, la
Carta de derechos del usuario de los servicios comunicaciones electrónicas (Real Decreto 899/2009, de 22 de mayo) establece que sólo
pueden suspenderse temporalmente si no se ha abonado la factura transcurrido un
mes desde su presentación y siempre que haya un aviso previo con la antelación
que las operadoras decidan.
Qué dice la ley
FACUA advierte que las
penalizaciones objeto de las denuncias suponen cláusulas abusivas, conforme a
lo establecido en el artículo 80 y siguientes del Real Decreto Legislativo
1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley
General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes
complementarias. Entre otros, el artículo 82.1 del texto define como cláusulas
abusivas las que "causen, en perjuicio del consumidor y usuario, un
desequilibrio importante de los derechos y obligaciones de las partes que se
deriven del contrato". Además, aunque las cantidades con las que penalizan
se ajustaran a los perjuicios sufridos por las compañías, al no aclararlas en
los contratos seguirían vulnerando el artículo 89 del Real Decreto Legislativo,
que considera abusivas "las declaraciones de adhesión del consumidor y
usuario a cláusulas de las cuales no ha tenido la oportunidad de tomar
conocimiento real antes de la celebración del contrato".
FACUA ve homófobo y machista el
veto a lesbianas y solteras en la reproducción asistida pública
La asociación exige la retirada de la propuesta del Gobierno para excluir de este tratamiento a estos colectivos sin ninguna razón médica antes del próximo Consejo Interterritorial de Sanidad. FACUA-Consumidores en Acción tacha de homófoba y machista la exclusión de lesbianas y mujeres solteras del acceso a la reproducción asistida en la sanidad pública que pretende imponer el Gobierno con la premisa del criterio único de la infertilidad. El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad pretende imponer a las comunidades autónomas que sólo las "parejas integradas por un hombre y una mujer" puedan someterse a tratamientos de inseminación artificial o fecundación in vitro.
La asociación exige la retirada de la propuesta del Gobierno para excluir de este tratamiento a estos colectivos sin ninguna razón médica antes del próximo Consejo Interterritorial de Sanidad. FACUA-Consumidores en Acción tacha de homófoba y machista la exclusión de lesbianas y mujeres solteras del acceso a la reproducción asistida en la sanidad pública que pretende imponer el Gobierno con la premisa del criterio único de la infertilidad. El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad pretende imponer a las comunidades autónomas que sólo las "parejas integradas por un hombre y una mujer" puedan someterse a tratamientos de inseminación artificial o fecundación in vitro.
FACUA considera intolerable que
se pretendan alegar criterios "terapéuticos y preventivos" a los
que sólo podrían acogerse unas familias –las formadas por parejas
heterosexuales-, que tienen exactamente los mismos derechos que las formadas
por parejas con miembros del mismo sexo o por mujeres solas, por el mero hecho
de "priorizar". Por ello, la asociación exige la retirada de una
propuesta que excluye a estos colectivos sin ninguna razón médica antes de la
celebración del Consejo Interterritorial de Sanidad del próximo martes.
Una clara concesión a las presiones de la Iglesia
católica
FACUA lamenta que el Gobierno de
Mariano Rajoy vaya a ceder finalmente a los postulados de los sectores más
reaccionarios de la Iglesia católica, representados por personajes como Juan
Antonio Reig Pla, obispo de Alcalá de Henares, quien valora la reproducción
asistida como un ataque a la familia. La asociación se cuestiona además si
la medida trata sólo de vetar de la posibilidad de tener hijos por esta vía
únicamente a las mujeres que no se puedan permitir el tratamiento en una
clínica privada.
(Remitido)

