Un testigo asegura haber visto y fotografiado extrañas luces a gran
altura en dirección a Águilas
Primero fueron los terremotos, después llegaron las
inundaciones, la contaminación del aire, rayos, truenos y centellas, y
últimamente, parece ser que el territorio lorquino es visitado y espiado desde
las alturas dentro de unos fenómenos inexplicables que, al menos, dan que
pensar. A Lorca no le falta ya de nada, sea natural o sobrenatural, al menos
así se deprende de lo vivido recientemente por un vecino de la diputación de
Campillo, Juan Antonio Díaz Reverte, que en la madrugada del pasado 7 de julio
fue protagonista de algo que nadie le ha sabido explicar hasta el momento y que
recordará a lo largo de toda su vida. Juan Antonio Díaz afirma, y lo sostiene
con fotografías, que sobre las dos y media de la madrugada de ese día, cuando
regresaba a casa en su moto después de una jornada agotadora en el sector de la
hostelería en el que trabaja, observó sobre su cabeza -a una altura aproximada
de un kilómetro y medio o dos kilómetros- entre 15 y 20 puntos de luz que
brillaban de forma consistente y que poco a poco fueron desapareciendo en
dirección a la costa de Águilas, pasando por encima de la sierra de la Almenara.
El citado vecino, a bordo de la moto que conducía, intentó
seguir la dirección que llevaban las luces durante 4 o 5 kilómetros a lo largo
de la autovía que conduce hasta la ciudad costera. Al mismo tiempo, pudo
observar cómo los conductores de varios vehículos, alguno en coche
descapotable, se detenían fuera de la calzada para ver el extraño fenómeno. Durante
la persecución, y dado el interés que despertó el momento vivido, Juan Antonio
Díaz tuvo ocasión de detenerse durante unos instantes y captar con su teléfono
móvil varias fotografías en las que aparecen varios puntos de luz, unos más
potentes que otros, que integran una figura difícil de describir, según el
protagonista de la historia. "Cuando los vi estaban parados y tenían forma
redonda", relata este vecino. Cuando se produjo el avistamiento, según
este vecino, la noche estaba estrellada y las luces permanecían quietas, aunque
poco después comenzaron a moverse y a desplazarse poco a poco hacia el sur.
Juan Antonio Díaz afirma que no cree en este tipo de fenómenos, "pero lo
que vi durante la madrugada del domingo me está haciendo pensar y me gustaría
que alguien me descifrase el misterio". Este vecino que vive en la pedanía
de Campillo, lugar desde donde se produjo el avistamiento, afirma tajantemente que
no era ningún tipo de aparato, "porque no hacían ruido ni eran nada
parecido a un avión". El fenómeno lo describe como "farolas muy
luminosas, tenían forma de un rascacielos donde varios de los pisos están
cerrados y otros con la luz encendida". El avistamiento se prolongó unos 4
o 5 minutos, por lo que descarta que fuesen estrellas fugaces o cualquier tipo
de meteorito.
(F. Gómez. Publicado en La Opinión.es)

