Javier y Pablo Ruiz Mateos lo han sido por el caso del Hotel Cervantes
de Málaga
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| (Ruiz Mateos y su famosa "leche") |
La familia Ruiz Mateos siempre
está en candelero y, generalmente, por conductas delictivas o irregularidades
empresariales. Desde que el llamado “imperio de la abeja” (RUMASA) fue
desmantelado por el entonces ministro socialista Miguel Boyer dado el riesgo
que corría ya en aquellos años el “holding” más conocido de España, esta
familia ha seguido interviniendo en el
mundo empresarial y no siempre con buenas prácticas. Ahora, la juez Mercedes
Alaya, que investiga los ERE fraudulentos de la Junta de Andalucía, ha imputado
en la causa a otras 23 personas, entre ellas dos hijos del empresario José María
Ruiz Mateos. Fuentes judiciales han informado este martes de que, en un auto
del pasado 31 de julio, la juez Alaya ha decidido imputar a intrusos y
empresarios citados en seis informes de la Guardia Civil sobre las ayudas de la
Junta de Andalucía.
Entre ellos han sido imputados
Javier y Pablo Ruiz Mateos por el ERE del Hotel Cervantes de Málaga, propiedad
de ese grupo empresarial familiar. Además han sido imputadas personas
relacionadas con las ayudas al Matadero de Fuente Ovejuna, SOS Cuétara, Saldauto,
Interur y Cespa. El caso RUMASA fue de gran trascendencia y actualidad en la
década de los 80. Según se cuenta Manuel Pizarro, ex presidente de Endesa, fue
el encargado de organizar, en un plano jurídico, la expropiación de Rumasa en
1983, cuando el ministro de Economía del Gobierno del PSOE de Felipe González
era Miguel Boyer. En concreto, Pizarro fue entre los años 1983 y 1987 asesor
jurídico del ministerio socialista de Economía, y cuando se produjo la
expropiación de Rumasa, ocupaba el cargo de subdirector de Expropiaciones de la
dirección general de patrimonio, un puesto clave a la hora de articular
jurídicamente la expropiación de la empresa de José María Ruiz Mateos. A partir
de aquellos años, Ruiz Mateos, tras montar sus numeritos de “superman” y el
famoso “te voy a dar una leche” continuó la trama financiera para crear una
nueva RUMASA que, al parecer, no ha abandonado las viejas prácticas que
determinaron su disolución anterior.
(Redacción y Agencias)


