El monarca alauí
asegura que no fue informado de la gravedad de sus delitos por los que cumplía
30 años de prisión en una cárcel marroquí
Tras las fuertes protestas que han sacudido desde la
capital Rabat hasta otras ciudades del mapa marroquí en los últimos días, el
rey Mohamed VI ha tomado la decisión de anular el indulto concedido a Daniel
Galván, un irakí nacionalizado español, por pederasta en 2011. El Gabinete de
la Casa alauí ha hecho esta noche pública la decisión de revocar la gracia real
concedida a Galván, que recibió este 'perdón' junto a otros 47 presos, todos
ellos españoles, el pasado martes. La decisión del monarca llega apenas 24
horas después de hacer público un inusual comunicado en el que aseguró que
"nunca fue informado de la gravedad de los crímenes" que había
cometido este reo y, que en caso de conocer estos delitos -que tildó de
"monstruosos"- es "evidente" que "nunca habría
aceptado" que éste pudiese "dejar de cumplir su pena"
El comunicado, recogido por la agencia MAP, indica que el
soberano ha dado instrucciones al ministro de Justicia, Mustafá Ramid, para que
estudie con su homólogo español el seguimiento que se debe dar a la cuestión
tras anular el indulto. Se cree que Galván ya se encuentra en España, tras
haber obtenido el pasado miércoles un salvoconducto en el Consulado español
para abandonar el país una vez obtenido el indulto, pero no está claro si la
revocatoria del indulto tiene consecuencias jurídicas y el ex preso podría ser
ahora objeto de persecución en España. "La anulación de carácter
excepcional del indulto la ha decidido el monarca en consideración con los
errores que han marcado este proceso, la gravedad de los crímenes cometidos y
al respeto a los derechos de las víctimas", subraya el comunicado.
Asimismo, añade que bajo las instrucciones formales del rey Mohamed VI se está
llevando a cabo una investigación con el objetivo de determinar las
responsabilidades y los errores que han conducido a que se produzca esta
"lamentable liberación", así como "identificar a los
responsables de esta negligencia".
Daniel Galván fue condenado en 2011 a 30 años de cárcel
por haber abusado de once niños menores de edad (entre 2 y 14 años), pena que
fue confirmada en apelación y en casación, pero el pasado martes salió en
libertad sin cargos tras el indulto colectivo de 48 presos españoles, que el
Palacio Real marroquí presentó como una respuesta a una petición en este
sentido del rey Juan Carlos I. Galván abandonó la prisión el mismo martes, el
miércoles consiguió un documento consular español para poder salir del país
(pues su pasaporte estaba caducado) y se cree que ese mismo día abandonó
Marruecos voluntariamente, aunque el ministro de Justicia aseguró ese mismo día
que había sido expulsado y prohibida su vuelta al país. El indulto real al
pederasta ha desatado una oleada de protestas no solo en las redes sociales,
sino también en la misma calle, y el viernes la policía dispersó con violencia
varias manifestaciones. En un comunicado de carácter excepcional, ya que es
inusual que el rey dé explicaciones sobre sus decisiones, el monarca aclaró
ayer que "nunca fue informado de la gravedad de los crímenes" por los
que había sido condenado el pederasta español
(Resumen de agencias)

