Se han destruido más de 30 olmos, chopos y plátanos orientales para
entubar la acequia de Pitarque
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| Imagen de la zona (Huermur) |
De la frondosa arboleda
formada por una treintena de olmos, chopos y plátanos orientales que
constituían un hermoso bosque de ribera junto a la acequia de Pitarque, en El
Esparragal, apenas quedan algunos ejemplares. La mayor parte del arbolado ha
sido arrasado durante el pasado fin de semana según denunciaron ayer miembros
de la Asociación para la Conservación de la Huerta (Huermur), que lleva desde
mediados de agosto librando una batalla ecológica y medioambiental contra la
Junta de Hacendados por acometer las obras de entubamiento de la acequia
Pitarque, pese a la prohibición expresa de la Concejalía de Urbanismo. Pedro
Fernández, portavoz de Huermur, confirmó ayer que a pesar de la denuncia que
presentaron en el juzgado de guardia en agosto e incumpliendo las órdenes del
concejal de Urbanismo que decretó el cese de las obras de entubamiento por no
contar con licencia, «entre sábado y domingo han terminado otro pequeño tramo
de las obras y han talado una treintena de árboles de gran porte para dejar los
últimos 70 metros de la acequia, aún sin entubar, sin ningún obstáculo para
poder acometer las obras».
Huermur puso ayer en
conocimiento de la Concejalía de Urbanismo lo que considera un nuevo
«atropello» por parte de la Junta de Hacendados, y el edil, Juan Antonio
Bernabé, envió a los inspectores a la zona para que realizaran el preceptivo informe.
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| Imagen de la acequia entubada |
El enfrentamiento entre Huermur y
la Junta de Hacendados se enconó hace tres semanas cuando comenzaron las obras
de entubamiento de la acequia de Pitarque, pese al decreto de la Concejalía de
Urbanismo que ordenaba la paralización de las obras por destruir una antigua
acequia sin la preceptiva licencia de obras. En la madrugada del lunes 19 de
agosto, la pala irrumpió en el paraje huertano. A la mañana siguiente se
personaron en el lugar miembros de Huermur y el propio concejal de Urbanismo,
Juan Antonio Bernabé, donde pudieron comprobar que el entubamiento de la
acequia de Pitarque estaba ya muy avanzado. El mismo lunes, el edil, tras ser
informado por el servicio de inspección, firmó un decreto obligando a los
promotores de la obra a paralizarla. Bernabé recordó que la Junta de Hacendados
ya estaba advertida de que el Ayuntamiento exige a esta comunidad de regantes y
a sus procuradores que se solicite una licencia de obras para intervenir en
cualquier cauce, salvo para labores de mantenimiento y, recordó, que ese no era
el caso.
Por su parte, la Asociación
para la Conservación de la Huerta (Huermur) presentó en el juzgado de guardia
una denuncia exigiendo la apertura de diligencias previas por un supuesto
delito de desobediencia de una orden municipal y por otros dos contra la
ordenación del territorio y contra la flora y fauna, por haber llevado a cabo
unas obras sin licencia en una acequia en cuyos márgenes había vegetación de
ribera protegida por la legislación ambiental.
Los miembros de Huermur se llevaron
ayer una nueva sorpresa cuando comprobaron la desaparición de una treintena de
árboles de gran porte en el tramo de la acequia Pitarque próximo a la vereda
Cayuelas. «Allí hay casi una treintena de ejemplares de olmo, que es una
especie protegida por la Comunidad Autónoma, así como chopos y plátanos
orientales», explica Pedro Fernández, quien recuerda que la riqueza
medioambiental del paisaje iba a ser motivo de estudio por un grupo de
investigadores de la Universidad de Murcia (UMU). Lamentó también que «se ha
destruido el hábitat del fartet, una especie protegida propia de la cuenca
mediterránea». El portavoz de Huermur adelantó que «vamos a ampliar la denuncia
en el juzgado para que se estudie si, con las últimas actuaciones ha habido
algún delito ambiental».
Sigifredo: «Solo las ramas»
Por su parte, el presidente de
la Junta de Hacendados, Sigifredo Hernández, aseguró ayer a 'La Verdad' que
«solo se han cortado unas plataneras, que son árboles que no tienen mucha
referencia». Añadió que «yo estuve ayer mañana allí y lo que han cortado son
unas ramas bajas y unas raíces que obstruían el paso del agua e impedían sacar
el barro».
En cuanto al motivo del
entubamiento de la acequia, explicó que «se hace para evitar malos olores y el
riesgo de accidentes y de que algún crío se caiga y se ahogue». Respecto a
posibles responsabilidades, indicó que «nosotros solo hemos facilitado los
tubos, pero es el pedáneo y los regantes de la zona, con sus fondos, los que
han decidido realizar la obra de entubamiento porque la creen necesaria».
Recordó que históricamente «la Junta de Hacendados, como corporación de derecho
público, no ha tenido que solicitar permiso al Ayuntamiento y siguen sin
hacerlo en otros municipios como Beniel, Santomera o Alcantarilla». No obstante,
admitió, «si hay que pagar una tasa al Ayuntamiento, pues se pagará».
(Fuente: Huermur y La Verdad)



