Esta propuesta será explicada con detalle a Patronal y Sindicatos de
cara al proyecto de Ley que deberá estar en el Parlamento a final de mes
La ministra de Empleo, Fátima
Báñez, se reunirá mañana con patronal y sindicatos para explicarles la
propuesta del Gobierno para introducir el factor de sostenibilidad en el
sistema de pensiones, y adecuarlo al aumento de la esperanza de vida. La vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría
ha explicado que el Ministerio de Empleo está «ultimando» una propuesta que
servirá de base para el diálogo con los agentes sociales y que el objetivo del
Gobierno es conseguir el «máximo consenso político y social» en la puesta en
marcha de esta medida. Sáenz de Santamaría ha indicado que Báñez informará
«detalladamente» de los términos de la propuesta del Gobierno. Respecto si se
tendrá o no en cuenta el informe que hicieron en su día los expertos, la
vicepresidenta se ha limitado a señalar que el documento de estos 'sabios'
tiene un «peso importante».
Báñez informó anteayer al
Consejo de Ministros del procedimiento y calendario que se seguirá para la
aprobación del factor de sostenibilidad. Tras el informe que se le encargó a
los expertos, ahora el Gobierno, previa negociación con los agentes sociales,
diseñará un proyecto de ley que tiene intención de enviar al Congreso de los
Diputados antes de fin de mes.
El comité de expertos que
nombró el Gobierno, compuesto por doce 'sabios', emitió a principios de junio
un informe sobre el factor de sostenibilidad de las pensiones en cumplimiento
del encargo realizado por el Ejecutivo. El texto, que recibió el apoyo de la
mayor parte de los miembros del comité, apuntaba a una doble fórmula para
afrontar los riesgos demográficos y los económicos del sistema de pensiones.
Por un lado, los 'sabios'
proponían el llamado factor de equidad intergeneracional (FEI), que modera la
prestación inicial en función de la esperanza de vida y que solo se aplicará a
los futuros pensionistas. Por otro, planteaban el factor de revalorización
anual (FRA), que suprime la actualización de las pensiones con el IPC y la liga
a los ingresos y gastos del sistema. Este segundo factor afectará tanto a los futuros
pensionistas como a los actuales.
Los sindicatos expresaron en
su momento su rechazo a las propuestas de los expertos y recordaron que en la
reforma de pensiones pactada en 2011 ya se tomaron iniciativas que garantizaban
la sostenibilidad de las pensiones, entre ellas el aumento progresivo de la
edad de jubilación desde los 65 a los 67 años.
Las centrales sindicales
entienden que los problemas que actualmente tiene la Seguridad Social,
derivados de la destrucción de empleo y la caída de cotizantes, deben
solventarse con medidas coyunturales y no con reformas de carácter estructural.
(Fuente: La Verdad.es)

