ANSE confirma que el mamífero ha colonizado ya toda la ribera del río
Segura hasta la provincia de Alicante, donde se extinguió hace décadas
No deja de ser una excelente
noticia para los amantes de la Naturaleza, pues este verano que termina ha sido
el verano de la nutria. Si en junio
se constató su presencia casi en el centro de la ciudad de Murcia –mediante la
recogida de excrementos– y en julio se le pudo tomar la primera imagen gracias
al fototrampeo, durante el mes de agosto se ha comprobado que el huidizo
mamífero ha colonizado toda la ribera del Segura hasta Orihuela, lo que supone
su regreso a la provincia de Alicante, donde había desaparecido en la segunda
mitad del siglo XX.
La Asociación de Naturalistas
del Sureste (ANSE), que desarrolla un proyecto de acondicionamiento ecológico
de las márgenes del río por encargo del Ayuntamiento de Murcia, ha encontrado
numerosas pruebas de la presencia de nutria desde la Contraparada –entre Javalí
Nuevo y Javalí Viejo, a 12 kilómetros del centro de la ciudad– hasta Orihuela.
En concreto, hay 61 puntos de
marcaje territorial (excrementos), además de huellas y restos de presas
(cangrejos y peces) a lo largo de todo el cauce, donde los biólogos de la organización
conservacionista establecieron 106 puntos de control. El seguimiento biológico
a este amenazado carnívoro, considerado en peligro de extinción en la Región
según la Ley 7/95, también ha permitido fotografiar un ejemplar aguas arriba
del azud. El regreso de la nutria a los tramos más urbanos y desnaturalizados
del río no es del todo una sorpresa, puesto que ANSE ya advirtió su presencia
en la Contraparada en 2010 y hace un par de meses detectó excrementos en
Barriomar, «a las puertas de la ciudad de Murcia, lo que permitió
posteriormente que fuese fotografiado un ejemplar por la Confederación
Hidrográfica del Segura (CHS).
Quedaba la duda de si las
nutrias serían capaces de saltar el tramo urbano de Murcia y adentrarse en la
Vega Baja, hecho que ha sido constatado por un elevado número de indicios de
presencia de la especie, incluso dentro de la propia ciudad», indica el biólogo
Jorge Sánchez. Los ecologistas y la Concejalía de Medio Ambiente confían en
obtener más información acerca de la población de nutrias a través del análisis
de sus excrementos, para conocer «tanto sus hábitos alimenticios como el número
de ejemplares», añade.
Para ANSE, «la recolonización
de la nutria debería suponer un impulso de cara a la recuperación ambiental de
los cauces fluviales», además de un «excelente ejemplo de la potencialidad
biológica de los ríos del Sureste ibérico», por lo que pide a las
administraciones que trabajen «coordinadamente para gestionar adecuadamente
esta biodiversidad».
(Artículo publicado en 'La Verdad'
el 14 de septiembre de 2013)

