Protestaba así porque los Servicios Sociales le habían retirado la custodia
y no les permitía ver a sus hijas
![]() |
| Patética imagen de un hombre quemado a lo bonzo (Archivo) |
Un hombre de unos 60 años se
quemó ayer a lo bonzo en pleno centro de la capital murciana, en protesta
porque los servicios sociales le han quitado a sus hijas, según indicaron
testigos presenciales y por lo que se podía leer en las pancartas que portaba. El suceso tuvo lugar sobre las siete de la
tarde, en la avenida de la Libertad, donde numerosas personas –entre ellas,
muchos niños– fueron testigos de lo ocurrido. Según contaron, el hombre –que
llevaba consigo dos pancartas y un carrito de supermercado–, se roció con
gasolina y se prendió fuego con un mechero. Hasta el lugar se desplazaron agentes de
Policía y efectivos de los Bomberos de Murcia, así como una ambulancia, cuyos
sanitarios atendieron al hombre in situ y posteriormente lo llevaron al
hospital. El herido fue trasladado al
Virgen de la Arrixaca, donde, según fuentes sanitarias, llegó consciente.
Ingresó con el 85% del cuerpo quemado, en su mayoría con quemaduras de tercer
grado y su estado era extremadamente grave. Al cierre de esta edición, se
encontraba sedado, en la UCI, en estado crítico, apuntaron a LA OPINIÓN dichas
fuentes.
Mientras tanto, la Policía
acordonó la zona, donde numerosos curiosos y viandantes se arremolinaban y
preguntaban qué había pasado. Algunos hacían fotos con su móvil, otros
explicaban a los que iban llegando lo que habían visto. En el suelo permanecían
papeles chamuscados –de las pancartas, pues algunos viandantes intentaron
sofocar con ellas las llamas del cuerpo del hombre– y el carro de la compra que
llevaba con él.
![]() |
| (Lugar donde ardió el hombre en Murcia) |
«Envuelto en su pancarta»
La Policía retiró una las pancartas –en la que se podían leer referencias a los centros sociales en los que, apuntaba el hombre, estaban sus hijas–. Otra sirvió de sábana para el hombre, mientras estaba malherido. «Lo han envuelto en su propia pancarta», subrayaba Lola Bernal, una testigo de los hechos.
La Policía retiró una las pancartas –en la que se podían leer referencias a los centros sociales en los que, apuntaba el hombre, estaban sus hijas–. Otra sirvió de sábana para el hombre, mientras estaba malherido. «Lo han envuelto en su propia pancarta», subrayaba Lola Bernal, una testigo de los hechos.
Por otra parte, a María el
suceso la sorprendió mientras paseaba a su perra. «Yo pensaba que era una cosa
de esas de los desahucios, que a veces he visto que salen en la tele gente que
se pega fuego», señalaba la mujer. Asimismo, admitía haber sentido «una
impresión muy grande» al ver al hombre ardiendo, algo que le inspiró «mucha
lástima».
Las personas que presenciaron
el suceso intentaron buscar ayuda en los comercios cercanos. Por ejemplo, las
dependientas de Stradivarius –franquicia que tiene un local en la avenida de
la Libertad– salieron al escuchar los gritos de la gente –que no del
protagonista del suceso, que permanecía en silencio–, aunque, al detectar que
ya no podían hacer nada, volvieron a la tienda. «La tienda estaba llena y había
jaleo en la caja», relataba una de las trabajadoras a LA OPINIÓN.
Bely, dependienta de Mango,
explicó que ella fue la primera que dio un extintor para socorrer al hombre.
«Entró un chico de los que van haciendo encuestas a pedirlo. Es algo que no te
lo esperas», destacó la chica, que prefirió que su rostro no apareciera en el
periódico. La joven recalcó la impresión que sintió, al tiempo que admitió que
no se acercó al hombre.
Posteriormente, un vigilante
de El Corte Inglés también sacó un extintor para socorrer al herido, que
permanecía en el suelo y rodeado de gente. Él, pese a tener más del ochenta por
ciento del cuerpo afectado por quemaduras, no se quejaba, según destacaron
varios de los testigos.
Otro joven entró en una tienda
de ropa de hogar a pedir una manta para tapar al hombre, cuando ya estaba en
llamas, pero la dependienta de esta tienda se la denegó.
(Prensa regional y Agencias)



