Parece todo un culebrón televisivo: carteles, amenazas, pintadas y
denuncias de la víctima ante el Obispado murciano
Por si no fuera suficiente con
el reciente asunto del cura de Churra y sus aventuras, captadas por un
aficionado en vídeo que tiene todos los ingredientes de ser cierto y no un
montaje malintencionado, ahora se produce un nuevo caso que afecta al titular de
la parroquia de Monteagudo, en este caso acosado por otro sacerdote de Murcia.
La crónica de Jorge García Badía, publicada en el diario La Verdad de Murcia,
no tiene desperdicio. “Lo que empezó como
unas pintadas aparentemente inofensivas derivó en llamadas nocturnas, incluso
en visitas a la parroquia y carteles insultantes que le han llegado a quitar el
sueño en los últimos meses al cura de Monteagudo, José Luis Riquelme. La
situación se ha terminado de enredar en la Diócesis de Cartagena tras conocerse
que el autor de semejante acoso contra el párroco de la pedanía ha sido
supuestamente otro cura, pero en este caso, uno de Murcia.
Los presuntos hechos que ya están en manos del Obispado y denunciados ante
la Comandancia de la Guardia Civil, comenzaron el pasado mes de marzo. En
concreto, cuando el párroco de Monteagudo se percató de un par de pintadas a
las que no quiso dar ninguna importancia. Pero después, comenzó a recibir cada
noche entre seis y siete llamadas de forma insistente, en las que cada vez que
descolgaba el teléfono no escuchaba ni una voz al otro lado. Tales llamadas fueron realizadas presuntamente
por el cura de Murcia denunciado, que se valió de una cabina telefónica para
que su teléfono no quedase registrado. «Él llamaba siempre desde cabinas»,
según detallaba ayer el padre Riquelme a 'La Verdad'. Fue en vano el intento de
ocultar su obsesión, porque el presunto acoso del cura murciano al párroco de
Monteagudo fue a más, y comenzó a pegar carteles por la pedanía en los que
atacaba presuntamente la persona y la condición sexual de José Luis Riquelme. “
Indagaciones de Alfox digital
Las indagaciones que nuestro
periódico ha hecho ante amigos que residen en esta pedanía murciana, vienen a
confirmar todo cuanto lo que la prensa in forma en estos días, aunque como es
lógico, es un asunto al que de momento no quieren dar más importancia y esperan
que pronto acabe, si el Obispado de Murcia actúa con la misma contundencia que
ya hizo en Churra cuando estalló el escándalo de aquel párroco y sus aventuras.
Muchos cruzan los dedos para que este no trascienda más allá de lo razonable,
pese al morbo que puede despertar. José Luis Riquelme, el párroco, es un hombre
bastante apreciado por los feligreses y muchos creen que está siendo maltratado
de manera injusta por lo que esperan que todo este mal asunto acabe pronto.
(La Verdad y Redacción)

