Pese a todo ha acudido al TSJ para que la concesionaria deje las
instalaciones; Sacyr también quiere participar en el acuerdo
![]() |
| (Imagen: Israel Sánchez/AGM) |
El Gobierno regional y la
constructora Sacyr guardan cautela sobre el resultado de los contactos que
están manteniendo para llegar a un acuerdo sobre el aeropuerto de Corvera, como
publicó 'La Verdad' el sábado. Fuentes del Ejecutivo confirmaron ayer que están
abriendo una vía de negociación con Sacyr, y que la constructora también está
por la labor, «aunque en estos momentos no sabemos si va a tener éxito»,
recalcaron. El portavoz de Sacyr indicó que la empresa está dispuesta a
alcanzar un acuerdo, pero que no hacía comentarios sobre los contactos ni las
expectativas creadas. El Gobierno regional, mientras tanto, sigue con su hoja
de ruta y ayer, cuando se agotaba el plazo, presentó un recurso contra las
medidas cautelares dictadas por el Tribunal Superior de Justicia que no permite
la toma de posesión del aeropuerto. La Dirección de los Servicios Jurídicos
hará valer sus argumentos ante la Sala de lo Contencioso Administrativo para
que pueda proceder plenamente a la ejecución de la orden de rescisión del contrato.
La Consejería de Obras
Públicas, por su parte, está ultimando el pliego de condiciones para sacar el
nuevo concurso, aunque la Comunidad Autónoma opina que dicha licitación estaría
muy condicionada por el hecho de que Aeromur sigue ocupando las instalaciones,
lo cual disuadiría a otras empresas para optar por el contrato. En la situación
actual, la posibilidad de que Sacyr vuelva tomar las riendas de Corvera ha
ganado puntos si se compara con las otras dos alternativas: buscar a otra
empresa o facilitar la entrada de Aena. La sociedad estatal lo haría siempre
que no tenga pérdidas, y a cambio de que el aeropuerto le caiga en las manos
casi regalado.
El resultado de las
negociaciones con Sacyr dependerá en gran medida de la postura que adopten los
bancos que prestaron los 200 millones de euros, en el sentido de si aceptan las
fórmulas financieras que se pongan sobre la mesa. Esto es, volver a la
situación anterior al rescate del aeropuerto o transformar ese dinero en un
préstamo participativo. En ambos casos, Aeromur se comprometería a devolver el
crédito, ampliando el plazo de concesión si fuera necesario, para que no
recaiga en las arcas de la Comunidad. El punto de no retorno lo marcará la
licitación del nuevo contrato. Una vez que salga el concurso público se
eliminará cualquier posibilidad de acuerdo entre la Comunidad y la
concesionaria.
(Crónica de Manuel Buitrago en
La Verdad.es)


