El artefacto estaba en una bombona de “camping-gas” y solo ha provocado
escasos daños materiales, sin causar heridos entre los visitantes al recinto religioso
La explosión registrada a
última hora de la mañana en la Basílica del Pilar en Zaragoza, fue provocada
por un pequeño artefacto explosivo, que únicamente ha provocado pequeños daños
materiales, informaron a Europa Press en fuentes policiales. Según la Policía
la explosión no ocasionó heridos. Una vez conocido el siniestro los agentes
policiales desplazados al templo desalojaron la basílica y establecieron una
línea de seguridad. La Policía está investigando todos los aspectos
relacionados con la explosión, como la composición del artefacto y la posible
autoría. El artefacto estaba colocado en el pasillo central de la nave del
altar mayor. Recientemente, en febrero de
este año se produjo otra explosión de un artefacto en la catedral de la
Almudena en Madrid, que fue reivindicado por un grupo anarquista, que al
reivindicar el atentado dijeron que querían "dar caña a la monarquía
borbónica en sus lugares sagrados".
El artefacto que a última hora de la mañana explotó en la Basílica del Pilar, en Zaragoza, es una bombona de camping-gas, cuya deflagración sólo ha provocado daños materiales, informaron a Europa Press en fuentes policiales. La Policía ve similitudes entre este atentado y el artefacto colocado en la catedral de La Almudena de Madrid, el pasado mes de febrero y que fue reivindicado por un grupo anarquista. En el caso del artefacto de La Almudena, su colocación fue reivindicada por el "Comando Insurreccionalista Mateo Morral". Como se recordará este nombre pertenece al del famoso anarquista catalán que el 31 de mayo de 1906 lanzó una bomba contra el cortejo de Alfonso XII, recién casado con la reina María Eugenia. La bomba fue lanzada envuelta en un ramo de flores desde el tercer piso donde se ubicaba la pensión que ocupaba el anarquista, en plena calle Mayor. La bomba tropezó en el tendido del tranvía y explotó sobre el público que se agolpaba en las aceras, causando 24 muertos y numerosos heridos. Mateo Morral logró darse a la fuga y un mes más tarde, en Torrejón de Ardoz, al ser detenido mató de un disparo al guardia y se suicidó.
(EFE y Redacción)

