La reforma de la legislación sobre el tráfico en carretera incluirá
otras medias, como las nuevas multas por alcoholemia y el uso del casco en
ciclistas
El Consejo de Ministros dará
hoy luz verde y enviará al Congreso la reforma de la Ley de Tráfico y Seguridad
Vial que, entre otras cosas, permitirá subir la velocidad a 130 kilómetros por
hora en algunos tramos de autovía y autopista e incrementar de 500 a 1.000
euros la multa por alcoholemia. Si se cumplen las previsiones del Ministerio
del Interior, la reforma podría entrar en vigor una vez aprobada por el
Parlamento. Tras este trámite, comenzará el del nuevo Reglamento de
Circulación, que deberá incorporar algunas de las medidas de la reforma de la
Ley de Tráfico para estar vigente en primavera. En resumen, las novedades de
ambas normativas son, entre otras, la subida de la sanción económica por
conducir bajo los efectos del alcohol, que se duplicará y pasará de 500 a 1.000
euros. La obligatoriedad del uso del casco para menores que circulen en
bicicleta tanto en ciudad como en vías interurbanas es otra de las medidas, en
tanto que la utilización o no de este elemento para el resto de ciclistas en
las urbes no se decidirá hasta que concluya el debate que sobre este asunto se
celebrará en el Congreso.
Fue la directora general de
Tráfico, María Seguí, quien lanzó a sus señorías la propuesta de que este
polémico asunto se analizará en la Cámara Baja antes de tomar la decisión
definitiva y, así, durante el otoño comparecerán en la Comisión de Seguridad
Vial expertos y defensores y detractores del casco en ciudad. La reforma de la Ley de Tráfico incluye
pruebas de drogas y alcohol a los peatones que infrinjan normas de circulación
y no solo a aquellos que sean víctimas o copartícipes de un siniestro. Además,
el texto prohíbe el uso de detectores de radar y regula los sistemas de
retención infantil, que pasan de un sistema de edad a uno de talla, con una
previsión de 135 centímetros, salvo excepciones. También deja preparado el
anexo que incluirá el futuro reglamento con los nuevos límites de velocidad,
toda vez que la pretensión de la Dirección General de Tráfico es aumentar el
máximo a 130 kilómetros por hora en determinados tramos y condiciones de
autovías y autopistas y rebajarlo en las carreteras convencionales e, incluso,
en algunas calles de las ciudades.
(Resumen de Agencias)

