Ocurrió en EE.UU y el preso evadido no pudo soportar la ola de frío.
Pensó que en su celda se estaba “más calentito”
Muchas veces la ficción supera
a la propia realidad. Cuando un preso logra huir de una cárcel, lo normal es
que ponga “pies en polvorosa” y desaparezca como tragado por la tierra, pero
quizá eso sea en épocas normales y no cuando el Estado en el que acontece la
huída está bajo temperaturas mínimas por el frío y la nieve. Eso debió pensar
el fugado que se encontró solo y desprotegido ante la ola de frío que azota
Estados Unidos por lo que decidió que lo más sensato era volver a la prisión pese a que tan solo horas
antes había escapado de una cárcel de mínima seguridad en Lexington, Kentucky. Robert
Vick, de 42 años, estuvo prófugo unas 20 horas.
Fue el domingo cuando escapó y
el lunes en la tarde (hora local) ya había decidido entregarse, según detalla
la cadena estadounidense CBS. Vick, que cumplía una condena de seis años por
robo y cinco más por posesión de documentos falsos, se encontraba en un motel
cuando pidió al empleado de recepción que llamara a la Policía, según ha
explicado la portavoz de esa institución en Lexington, Sherelle Roberts. El
frío fue el motivo por el que Vick, quien ahora se enfrentará a otros cargos
por haberse fugado, volvió a la cárcel. El pasado lunes, se registró una
sensación térmica de menos 20 grados. De hecho, una ola de frío en Estados
Unidos ha provocado temperaturas que hace décadas no se registraban en ese
país…y el inusitado caso de un prófugo que deseó retornar a la tibieza del
hogar, aunque éste fuera una celda en una penitenciaría estatal. Vivir para
ver.
(Europa Press/Washington)

