miércoles, 8 de mayo de 2013

El falseamiento del Censo de habitantes en las pedanías murcianas es una práctica habitual



Una mujer mayor, que vive sola, recibe una notificación de Estadística en la que se le comunica que hay cinco personas más empadronadas en su casa

F.C. no podía dar crédito a la notificación del servicio de Estadística dependiente del Ayuntamiento murciano cuando, al solicitar un certificado de empadronamiento para una documentación de asistencia social, el citado documento aseguraba que en su vivienda no vivía ella sola, sino que la compartía con cinco personas más. Este hecho, aunque parezca extraño, ocurre con relativa frecuencia. Así hemos podido constatar que en viviendas de escasamente 70 metros cuadrados ha habido empadronadas ¡hasta 25 personas! muchas de las cuales ni siquiera son residentes en el pueblo. El caso no dejaría de ser anecdótico si no fuera porque las repercusiones legales que puede tener para una anciana que solicita una ayuda de asistencia por vivir sola, son totalmente negativas y causan cierta desprotección social a quienes piden estas ayudas, pues a efectos estadísticos estos mayores viven acompañados.


La responsabilidad última no es de quienes, amparándose en una legislación excesivamente tolerante en muchos aspectos, mienten sobre su lugar de residencia habitual, o se dan de alta fraudulentamente en el padrón sino de quien da por válidos y sin cotejar unos datos que falsean los índices de población real; a esta anomalía debemos añadir el perjuicio económico y social que puede tener para determinadas personas como el caso que nos ocupa. La responsabilidad también es de las Juntas Municipales o Alcaldías de barrio, que deberían controlar los verdaderos poblamientos que hay en sus respectivos lugares. Las casas donde viven ancianos solos y especialmente aquellas que están deshabitadas son ideales para estos individuos que falsean su lugar de residencia. El problema tendría una fácil solución si el servicio de Estadística municipal realizase el censo correspondiente con la ayuda de personas del pueblo ya que éstas son quienes realmente conocen al vecindario y saben cuantas personas habitan una vivienda y si ésta se encuentra alquilada o está totalmente vacía.

(Redacción)