jueves, 9 de mayo de 2013

Los activistas de Greenpeace serán interrogados en la Audiencia Nacional



Se les acusa del delito de agresión contra altos Organismos de la Nación

(Imagen: Greenpeace-Twiter)
Ocho activistas de Greenpeace que esta mañana han sido detenidos en el Congreso de los Diputados pasarán a disposición de la Audiencia Nacional donde se les tomará declaración a partir de las 19.30 horas. La Policía les acusa de un delito contra los altos organismos de la Nación, cuyo juzgado competente es la Audiencia Nacional. El magistrado que les interrogará será Javier Gómez Bemúdez, que está de guardia esta semana. Los ocho detenidos, tres de los cuales se encaramaron al tejado del Parlamento español mientras se celebraba el pleno para la aprobación de la Ley de Costas, están en los calabozos de la Cámara Alta y serán conducidos al juzgado de forma inmediata. Un grupo de miembros de Greenpeace ha intentado desplegar una pancarta en la fachada del Congreso para protestar por la reforma de la Ley de Costas. Mientras varios activistas de esta organización ecologista pretendían escalar los andamios que cubren la fachada trasera del Congreso, que está de obras, otro grupo más reducido ha accedido al tejado por los andamios de la fachada principal. Uno de ellos incluso ha conseguido colgarse del frontispicio de la fachada, donde ha intentado desplegar una pancarta con el lema "El PP vende nuestra costa".


El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, ha afirmado hoy que las leyes se defienden en el seno del Congreso de los Diputados y ha calificado de "ilegal" la acción de protesta. Para Cañete, cometer actos fuera de la ley "tiene la calificación que tiene" y serán los jueces los que tomaran las decisiones, pero en una democracia "no es necesario vulnerar la ley para defender con argumentos las posiciones de cada cual". Por otro lado el presidente del Congreso, Jesús Posada, ha admitido que un "fallo de seguridad" ha permitido que los activistas se encaramaran a la fachada de la Cámara Baja, por lo que espera que se investigue lo ocurrido, pero en todo caso se ha afanado en diferenciar este tipo de acciones "pacíficas" de otras que incluyen "insultos y ataques a los diputados y al sistema democrático" y que "acaban en violencia", en alusión a los 'asedios' al Parlamento de septiembre y abril.
"Lamento que haya habido ese fallo de seguridad, pero cuando la protesta es pacífica, aunque se haga donde no se debe hacer, tiene otro carácter que cuando se violenta", ha destaco Posada en los pasillos del Congreso, incidiendo en que los miembros de Greenpeace sólo pretendían colocar una pancarta.

(Agencias)