DE CONTINUAR ESTA TENDENCIA EN SOLO UNA DÉCADA PERDEREMOS
CASI 1.200.000 NUEVOS CIUDADANOS
Un país que no regenera su pirámide de población, es un país
abocado a una lenta desaparición y llegará un momento en que las defunciones
sean iguales o superiores a los nacimientos, con el consiguiente envejecimiento
de la sociedad y los problemas que se pueden derivar de tal situación. Las
fuentes estadísticas no auguran nada bueno y según ellas la tendencia demográfica
española provocará que en los próximos diez años todas las comunidades
autónomas pierdan población a excepción de Murcia, Islas Baleares, Canarias,
Andalucía y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
Estos son los datos derivados del estudio Proyecciones de Población difundido por
el Instituto Nacional de Estadística (INE), que revelan un escenario de pérdida
progresiva de habitantes en las próximas décadas, de manera que dentro de
cuarenta años habrá desaparecido la décima parte de la población en España. En
diez años, La Rioja, con un 7 %; el País Vasco, con un 6,8 %, y Castilla y
León, con un 6,1 %, serán las comunidades que habrán perdido más población,
mientras que Baleares habrá ganado un 2,2 %, Canarias un 1,3 %, Murcia un 1,2 %
y Andalucía un 0,9 %. De 2002 a
2012, la población global española ha aumentado un 12,8 %, si bien se espera
que en los próximos 10 años descienda un 2,5 % en total. En ocho comunidades
-Galicia, Castilla y León, Principado de Asturias, País Vasco, Aragón, Extremadura,
Cantabria y La Rioja- el número de defunciones superará al de nacimientos entre
2012 y 2021, según las proyecciones del INE. Además, en la Comunidad
Valenciana, Canarias, Castilla-La Mancha, Navarra y Cataluña el saldo
vegetativo anual pasaría a valores negativos antes de que acabe la década.
De mantenerse las tendencias actuales, el saldo migratorio
con el extranjero sería negativo en la mayoría de comunidades autónomas entre
2012 y 2021, especialmente en Cataluña (con un saldo acumulado de -472.549
personas), Madrid (-381.632), Comunidad Valenciana (-176.027) y País Vasco
(-140.171).
Por otro lado, Canarias, Asturias, Aragón y Ceuta serían los
únicos territorios que lograrían mantener un balance positivo en los
intercambios de población con el extranjero. Con respecto a los saldos
migratorios entre comunidades autónomas, Madrid, País Vasco y las Islas
Baleares se situarían como las mayores receptoras netas de población del resto
de España. La pregunta, lógicamente, es que en una nación envejecida quién
trabajará y cotizará para mantener a los que por edad ya no puedan hacerlo. Al
final será cierto lo que decía el Nobel de Literatura Camilo José Cela, cuando
aseguraba que “dentro de 50 años los españoles seremos un recuerdo histórico”.
(Redacción y Agencias)


