Las dificultades y
desencuentros de última hora inducen a pensar que nos encontramos ante otra de
esas infraestructuras inservibles, costosas y estériles
Algo huele a extraño en todo este asunto del pomposamente
llamado Aeropuerto Internacional de
Corvera, una obra faraónica que en su día emprendió el gobierno de la
Comunidad autónoma de Murcia, como otras que se hicieron en su día en otros lugares (Castellón, Burgos, Logroño, Lérida, etc.) y que ahora
permanecen cerradas sus instalaciones o con un insignificabte y ridículo número de pasajeros y usuarios. En estos días, Antonio Sevilla, consejero
de Obras Públicas y Ordenación del Territorio,
dice que el gobierno regional trabaja con la hipótesis de adjudicar la
concesión del aeropuerto este año, una vez que el pasado lunes firmó el
Expediente de Resolución de Contrato con Aeromur. Todo indica que había pedido
a mediados del año pasado una solicitud de reequilibrio que incluiría la
ampliación del plazo de gestión más allá de los 40 años concedidos, la cual no
ha podido atenderse porque según advirtieron los Servicios Jurídicos de la
Comunidad, no se puede reconocer sin estar abierto.
La Ley de Contratos de las administraciones públicas exige
que el plazo máximo de concesión tenga que ser de 40 años, según el consejero,
y que sólo pueda prorrogarse si hay una situación de desequilibrio económico
financiero en la concesión, pero los servicios jurídicos entienden que no se
puede reconocer hasta que la instalación no esté en marcha. ¿Cómo se puede
decir que le faltan aviones si todavía no está abierto? comentó Sevilla, quién
recordó que el Expediente abierto supondrá primero escuchar los motivos de
Aeromur antes de emitir el informe jurídico y que el Consejo de gobierno adopte
una decisión definitiva en un plazo total que calculó será de 3 meses,
añadiendo
que nunca interrumpieron el diálogo con Aeromur y que
tampoco se han roto lazos ni existen hostilidades.
Tampoco consideró que este expediente contribuya a dar una
mala imagen de cara a las compañías aéreas que desean trabajar en Corvera, ya
que, según dijo, "entienden perfectamente la dinámica mercantil, y mejor a
veces que el propio ciudadano", y añadió que "comprenderán que
estemos en una situación de una empresa que tiene un contrato que cumplir"
y la administración debe actuar consecuentemente. Indicó que la Consejería no
tiene abierta ninguna negociación con empresas interesadas en el aeropuerto y
que tan sólo se "han captado sensibilidades" de sociedades que
desearían optar a su explotación y cuyo nombre no ha facilitado, ya que, según
dijo, se conocería cuando salga a licitación de nuevo esta infraestructura.
También advirtió que cuando se firmó el contrato de
concesión con Aeromur se especificaba que se abriría con el aeropuerto de San
Javier abierto "porque ellos lo ofertaron así", si bien la Comunidad
firmó mas tarde un protocolo con el Gobierno central para
"sincronizar" el cierre de San Javier con la apertura de Corvera, ya
que el Gobierno autonómico considera necesario que haya un único aeropuerto con
destino civil. "El día que se vaya abrir Corvera, si está cerrado San
Javier, pues será perfecto, y si no está cerrado, seguiremos con el deseo de
que lo esté y que sea en fechas lo más próximas posibles", dijo.
En cuanto al aval bancario de 200 millones de euros, indicó
que la nueva concesionaria tendría que asumir las condiciones financieras que
se volvieran a hacer en un préstamo que vence en el año 2015. Al ser preguntado
por una posible batalla judicial entre Aeromur y la Comunidad que perjudicase a
la nueva concesión, indicó que una cosa es independiente de la otra, y que
"los tribunales serán sensibles a que todo esto es un servicio público de
interés social, y de no bloquear ningún tipo de actuación que es un servicio a
la sociedad", según declaraciones del consejero Sevilla.
(EFE, agencias y prensa regional)

