Es una respuesta difícil; Probablemente sí, o quizá no, aunque sus efectos
se podrían haber minimizado hasta unos niveles mucho menos mortales, si
consideramos la opinión de los expertos en temas de seguridad ferroviaria,
quienes aseguran que con una mejora en los sistemas de seguridad este accidente
no hubiera tenido probablemente tan funestas consecuencias.
¿Por qué se produjo el accidente? A esta primera pregunta tendrá que dar
respuesta la investigación judicial y la propia de RENFE, investigación que
está abierta en estos momentos. A la cuestión de si se pudo haber evitado es
mucho más difícil porque en principio tendríamos que considerar porqué el
convoy entró en la curva A Grandeira a una velocidad tan excesiva (probablemente
190 kilómetros por hora o más) cuando la limitación para ese tramo se había
establecido en 80. Seguimos insistiendo en el hecho de que si a pesar de que el
maquinista llegara lanzado hasta ese punto (en el kilómetro 85 de la línea
Ourense-Santiago) un dispositivo de seguridad más adecuado podría haber
minimizado los terribles efectos a juicio de unos expertos que, al parecer,
mantienen su anonimato y se manifiestan con mucha cautela (algunos han
trabajado para Adif o RENFE) Sin embargo suelen coincidir en determinadas
carencias del propio sistema ERTMS. Este es un sistema de control del
tren que permite que se aminore la velocidad y se adapte a lo que dispone cada
tramo, o que incluso se dispare el frenado. Ocurre todo ello cuando se detecta
un problema, como un tren que está cerca de otro, o cuando (como en el caso del
reciente accidente de Santiago) se supera la velocidad marcada en un
determinado punto. Ese sistema de seguridad está operativo en todas las líneas
de alta velocidad en España, salvo en la gallega y en la Madrid-Sevilla, que es
la más antigua, según dicen los expertos.
En el tendido Ourense-Santiago ese ERTMS existe, pero
solo funciona para los trenes Avant, de media distancia, y no para los Alvia
730, como sostienen algunas fuentes.
Otras dicen que sí está activado, pero justo hasta un kilómetro antes del lugar
donde se produjo el accidente. En cualquier caso, no opera en Agrois. El
equipamiento de seguridad que sí está activo en el Alvia que circula por
Galicia es otro, el ASFA. Se trata de un sistema que no provoca el frenado
automático, sino que da una alerta al conductor (solo frena con una señal en
rojo o un obstáculo). Según el ADIF, Administrador de Infraestructuras
Ferroviarias, este operativo, el ASFA, es suficiente para la zona en la que se
produjo el siniestro, al estar cerca de una entrada urbana. ¿Cabe hablar entonces
de un fallo humano, de un fallo del sistema o de ambos a la vez? La
investigación en marcha deberá determinar las causas ( o en este caso la
conjunción de causas adversas) que ha motivado uno de los peores accidentes
ferroviarios de los últimos 40 años, con un terrible saldo de 78 muertos, cifra
oficial dada por la policía científica, y decenas de heridos, de ellos algunos de
suma gravedad, que ojalá puedan superar. El tren es uno de los sistemas de
transporte más eficaces y seguros. No hagamos que el ciudadano medio pierda en
él su confianza. Y haga la Administración todos los esfuerzos que sea menester
para aumentar los niveles de seguridad hasta alcanzar la máxima cota. De ello
depende la vida de las personas y la viabilidad del propio medio de transporte
colectivo.
El director

