viernes, 12 de julio de 2013

El gobierno estudia medidas para atajar el déficit de tarifa y que éste no afecte gravemente al consumidor



Las organizaciones de consumidores, por su parte, temen que el recibo de la luz siga subiendo y estima que en los próximos días habrá un alza del 3,2% como mínimo

El Gobierno ha aprobado hoy un anteproyecto de una nueva ley del sector eléctrico que dará la "solución definitiva" para atajar el problema del déficit tarifario sin cargarlo de forma exclusiva a los consumidores, según ha señalado la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Sáenz de Santamaría ha destacado que la reforma del sector eléctrico es una de las más importantes del programa nacional y que garantizará la fortaleza y la sostenibilidad financiera del sistema "sin que sean los consumidores los que lo tengan que cargar en exclusividad". Junto al anteproyecto de ley, el Consejo de hoy ha aprobado un real de decreto de medidas urgentes para acabar con este desfase del sector eléctrico, generado al ser los ingresos del sistema insuficientes para cubrir los costes, y que supera los 26.000 millones.

Por su parte el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, ha anunciado que los peajes eléctricos, que cubren la parte regulada de la tarifa eléctrica, subirán un 6,5%, lo que implicará un encarecimiento del 3,2% en el recibo final de la luz en los próximos días. Esta medida se inscribe en la reforma energética aprobada este viernes por el Gobierno, que parte de un escenario en el que la alternativa era "la quiebra del sistema" o subir la luz un 40%, y en la que el Gobierno "no se casa con nadie", indicó el ministro en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
La reforma permitirá recortar en 4.500 millones el desequilibrio estructural del sistema eléctrico y repartirá su carga sobre consumidores, Presupuestos Generales del Estado (PGE) y empresas del sector.

De los 4.500 millones, los consumidores asumirán 900 millones de euros, mientras que otros 900 irán con cargo a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) y los 2.700 millones restantes procederán de los recortes de costes del sistema, imputables a las empresas. Como parte de la reforma, habrá un recibo de la luz "más claro" para que "todos puedan entender la factura", al tiempo que la actual Tarifa de Último Recurso (TUR) pasará a llamarse Precio Voluntario al Pequeño Consumidor. "No cambia de concepto", aseguró Soria, pero sí permitirá la entrada de nuevos comercializadores. La tarifa seguirá acogiendo a consumidores con menos de 10 kilovatios (kW) de potencia, mientras que la revisión de costes incluirá un mecanismo de revisión de peajes en los que los aumentos de costes provoquen incrementos "automáticos" en la parte de los ingresos.

(Resumen de Agencias)