Tres agentes heridos y dos detenidos es el balance de una noche
violenta que comenzó cuando las fuerzas del orden hicieron un control rutinario
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| (Imagen: Israel Sánchez/AGM) |
Todo empezó cuando agentes de la
Policía Nacional de la Unidad de
Prevención y Reacción (UPR) establecieron un control rutinario en el
conflictivo barrio del Espíritu Santo de Espinardo y acabó convirtiéndose en
una batalla campal entre vecinos y agentes. El detonante se produjo cuando la policía intentó
identificar un vehículo sospechoso que circulaba por la calle Barcelona. Al
darle el alto al coche, según fuentes de la Policía Nacional, un grupo de
individuos «se abalanzó de forma violenta sobre los agentes, impidiéndoles
identificar al conductor, que estaba realizando maniobras sospechosas». La
unidad de la UPR precisó de refuerzos y a la zona acudieron otros dos coches
patrulla. A pesar de todo, «los agentes, que eran entre ocho y diez, no
pudieron evitar ser agredidos», según las mismas fuentes policiales.
De hecho, tres de ellos
recibieron atención médica en el Hospital Virgen de La Arrixaca «porque a uno
de ellos casi le cortan el cuello, después de lanzarle un navajazo y alcanzarle
la indumentaria». Testigos presenciales aseguraron anoche que los policías
hicieron «dos disparos al aire», y denunciaron que «dos personas han resultado
heridas. Le han abierto la cabeza a una de ellas». El enfrentamiento se saldó con dos detenidos
que terminaron la noche en los calabozos de la comisaría de San Andrés. No es
el primer incidente que ocurre en este barrio donde los altercados suponen un
largo historial, siendo tristemente conocido este barrio por su alto índice de
conflictividad.
(Resumen de Agencias)


