El hasta ahora
alcalde de Puerto Lumbreras, Pedro Antonio Sánchez, ocupará el puesto que ha
quedado vacante tras la dimisión de Constantino Sotoca
"Me ha tocado un miura, pero yo soy un gran aficionado"
ha comentado Pedro Antonio Sánchez a LA OPINIÓN poco antes de acceder el pleno
del ayuntamiento de Puerto Lumbreras convocado para formalizar su dimisión de
la alcaldía, paso previo para incorporarse mañana al Gobierno regional. Admite
que en el área que le toca, Educación, Universidades y Empleo "hay muchos
problemas, pero se trata de trabajar mucho y no equivocarse demasiado"', y
aseguró que "estoy acostumbrado a los retos y al trabajo". Pedro
Antonio Sánchez ha renunciado esta mañana a su cargo de alcalde de Puerto
Lumbreras antes de tomar mañana posesión de su cargo como nuevo consejero del
Gobierno de Murcia tras la dimisión el pasado viernes de Constantino Sotoca
como consejero de Educación, Formación y Empleo.
El dirigente popular ha presentado esta mañana, en un pleno
extraordinario, su renuncia al cargo de alcalde, que ejerció en la última
década, y lo hace 24 horas antes de su toma de posesión como consejero en una
sesión plenaria que ha durado unos diez minutos, tras la cual ha abrazado a los
miembros de la corporación y se ha dirigido a los periodistas para explicar
"un momento complicado y difícil". Preguntado por las competencias
que iba a asumir mañana, respondió que "hoy sólo toca hablar de Puerto
Lumbreras, que ya es bastante", y afirmó que con su entrada en el gobierno
de Murcia esta localidad "gana un jugador en un campo de juego distinto,
pero en primera división". Además indicó que cuando vea publicado en el
BORM las competencias sabrá a qué se va a dedicar, y comentó que tiene
pendiente una larga conversación con Valcárcel en la que saldrá una idea más
clara de sus responsabilidades. De Sotoca ha dicho que "es una gran
persona, un gran político y un gran amigo", con el que ha hablado
telefónicamente minutos antes del inicio del pleno, "bastante" en los
últimos días. "Ha hecho una gran labor y todos debemos estar agradecidos,
respetando su decisión", agregó.
"Me voy con la conciencia tranquila", afirmó a los
periodistas tras comentar que había adoptado "la decisión mas difícil de
mi vida, pero la tomo por responsabilidad porque el presidente de la Región me
ha pedido que forme parte de su equipo, y me voy a esforzar para ser
útil". "Hoy dejo ésto; me voy a Murcia. Voy a seguir trabajando y
mañana tomo posesión, y todo voy a hacerlo rápido, sin perder ni un
segundo", manifestó. Del próximo alcalde de Puerto Lumbreras dijo que será
quien decida el pleno y que cualquiera de los doce concejales "está
sobradamente capacitado para continuar el proyecto iniciado" hace una
década por él. "Mi única recomendación es que lo elijan rápido y que no
agoten el plazo legal de diez días para hacerlo oficial", afirmó, y dijo
que le constaba que así iba a ser. Remarcó que los peores momentos de la década
han sido la renuncia y las inundaciones del 28 de septiembre de 2012 que
causaron cuatro muertos en su localidad, mientras que el mejor ha sido cuando
la gente confió en él en estos diez años. "Me he sentido querido por la
gente de mi pueblo; esta es mi mayor recompensa", añadió. "A partir
de mañana y hasta que me muera nada habrá sido tan importante como haber sido
alcalde de mi pueblo", reiteró.
"Ser alcalde me ha dado la oportunidad de dejar un
pueblo mejor que el que me encontré; ponerlo en el mapa, y trabajar con un
equipo de gente extraordinario, con concejales de esta corporación y de la
anterior que han sido extraordinarios compañeros de viaje, comprometidos y
leales, y sobre todo creo que hoy en Puerto Lumbreras la calidad de vida de sus
vecinos y sus cotas de bienestar pueden hacerme sentir orgulloso",
aseveró. "Los ciudadanos no quieren que perdamos ni un segundo porque la
gente lo está pasando mal y tenemos que volcarnos con ellos, ser útiles,
eficientes, eficaces y no perder ni un segundo", concluyó.
(La Opinión.es/Agencia EFE)

