sábado, 13 de julio de 2013

(Opinión): El drama de las adopciones y la venta de niños



Dos gemelas tardan 25 años en conocer a otras tres hermanas al descubrir una agencia de detectives privados que sus padres habían tenido tres hijas más


En España, con independencia de épocas o regímenes políticos, siempre ha habido un oculto comercio de niños y adopciones irregulares, cuando no una descarada venta de infantes al mejor postor o, lo que es peor, el robo de bebés, previo engaño a las madres biológicas de que sus retoños habían nacido muertos. Muchas monjitas y muchos médicos fueron cómplices descarados de estas acciones criminales sin que este delito, que por lo general se descubre pasados  los años, haya llevado a ninguno de ellos a la cárcel. Por lo visto el daño moral infringido a unos padres que nunca pudieron conocer al hijo que engendraron, no es motivo suficiente para nuestra ínclita Justicia. Los casos han salido a la luz gracias a los medios de comunicación, aunque siempre se ha sabido “sotto voce” quién era hijo legítimo y quien no, especialmente en las pequeñas comunidades de vecinos. Pero siempre ha habido  también un silencio casi sepulcral quizá porque se consideró un tema tabú o porque los protagonistas  eran personajes relevantes o de cierta alcurnia y no convenía destapar los trapos sucios ni las cloacas de ciertas familias de tal o cual apellido ilustre.

Nuevamente ha vuelto a la palestra el caso de dos mellizas que fueron dadas en adopción. ¿Las verdaderas razones? Casi nunca se conocerán a ciencia cierta pero es fácil adivinar: familias numerosas con demasiada prole y escasos recursos, parejas adineradas que no podían tenerlos, aunque les sobraba el dinero, amiguismo, concomitancia criminal con médicos o religiosas… Ha habido de todo. En el caso que nos ocupa y que los medios de comunicación reseñan estos días,  estas dos chicas gemelas, que siempre sospecharon su condición de hijas adoptadas,  y a través de una agencia de detectives privados han logrado encontrar a tres hermanas más, todas hijas de los mismos padres biológicos, aunque…¡25 años después! Los casos que se ignoran aún son el iceberg sumergido puesto que los escándalos que han venido salpicando  al país años atrás, solo es la punta de lo que parece ser un lucrativo negocio, donde el poder del dinero, las influencias, el amiguismo e incluso la decisión de asignar otros parentescos más idóneos por razones puramente ético-religiosas e ideológicas, jugaron un papel definitivo en este turbio negocio al que no es ajeno ni la casta política, ni los médicos de ciertos hospitales ni la católica Iglesia por medio de sus conventos.
Hoy se podrá argumentar que con esta crisis no existen asignaciones presupuestarias suficientes para emprender ninguna iniciativa cuyo fin sea poner orden al desconcierto en este asunto tan sensible, pero a nivel estatal y por la propia Administración debería crearse un Organismo de niños desaparecidos y fraudulentamente entregados en adopción, indagando hasta el último rincón de Hospitales, Casas de Misericordia, Hospicios, Orfanatos, casas de Acogida y entes afines. Una investigación profunda  hecha por especialistas nos descubriría ese lado oscuro y tenebroso de esta asignatura pendiente que tiene España como nación respecto a muchos de sus ciudadanos. La pregunta, no obstante, es si sería soportable el tufo a podredumbre que emanaría de sus resultados. Y esto, ya  es otro cantar…

M.J.S.