Balsapintada (Fuente
Álamo) ha decidido suspender este festejo; seguramente en otros lugares se
mantendrá y otros introducirán modificaciones
o topes de consumo
No debemos olvidar que la cerveza, tan apetecible cuando se
toma fría en estos días de verano, es una bebida alcohólica y, como tal, su
consumo excesivo puede causar daños irreparables, tal y como recientemente
ocurrió durante las fiestas patronales de Gea y Truyols, donde un hombre de 46
años perdió la vida al consumir seis o siete litros de esta bebida. Sí es
cierto que nadie obliga a beber a nadie, pero el carácter competitivo de este
consumo puede alentar a un peligroso abuso y nadie puede calibrar bien las
consecuencias. Por otra parte tiene poco
sentido que se estimule el uso razonable del alcohol mediante campañas,
incluyendo su práctica prohibición a la
hora de conducir y luego se permita a la gente, en un determinado momento,
atiborrarse hasta caer al suelo. Si se
exige prudencia al ciudadano no se le puede dar carta blanca en determinados
momentos, sean fiestas, celebraciones u otro tipo de eventos. El ingenio a la
hora de planificar unos festejos no está reñido con un sentido de la
prevención. Más aún cuando se trata de ofrecer productos que pueden dañar
seriamente la salud. Porque las fiestas son para que el pueblo las disfrute, no
para que deban ser suspendidas por un suceso luctuoso.
(Redacción)

