miércoles, 24 de julio de 2013

Tras el triste caso de Gea y Truyols muchos pueblos se están planteando la viabilidad de celebrar los Concursos de Cerveza



Balsapintada (Fuente Álamo) ha decidido suspender este festejo; seguramente en otros lugares se mantendrá y otros introducirán modificaciones  o topes de consumo  

No debemos olvidar que la cerveza, tan apetecible cuando se toma fría en estos días de verano, es una bebida alcohólica y, como tal, su consumo excesivo puede causar daños irreparables, tal y como recientemente ocurrió durante las fiestas patronales de Gea y Truyols, donde un hombre de 46 años perdió la vida al consumir seis o siete litros de esta bebida. Sí es cierto que nadie obliga a beber a nadie, pero el carácter competitivo de este consumo puede alentar a un peligroso abuso y nadie puede calibrar bien las consecuencias.  Por otra parte tiene poco sentido que se estimule el uso razonable del alcohol mediante campañas, incluyendo su práctica prohibición  a la hora de conducir y luego se permita a la gente, en un determinado momento, atiborrarse hasta caer al suelo.  Si se exige prudencia al ciudadano no se le puede dar carta blanca en determinados momentos, sean fiestas, celebraciones u otro tipo de eventos. El ingenio a la hora de planificar unos festejos no está reñido con un sentido de la prevención. Más aún cuando se trata de ofrecer productos que pueden dañar seriamente la salud. Porque las fiestas son para que el pueblo las disfrute, no para que deban ser suspendidas por un suceso luctuoso.

(Redacción)