Según un testigo,
Evedasto Lifante, uno de los imputados,
se dejaba aconsejar por magos para desarrollar sus actividades
personales y profesionales
![]() |
| (Imagen: Internet) |
Si no fuera porque en este país ya no nos sorprende nada,
diríamos que hemos retrocedido poco menos que a la Edad Media. Según un testigo en la causa abierta a raíz
del asesinato de la pareja holandesa Ingrid Visser y su compañero Lodewijk
Severein, Evedasto Lifante, uno de los imputados y propietario del club de
voleibol murciano, se guiaba y aconsejaba por unos “magos” de nombre Adana y
Sane, para tener suerte en su vida personal y en los negocios (sic). Estos
sorprendentes detalles se han conocido poco después de que levantara el
secreto del sumario un Juzgado de Molina de Segura que instruye la causa por el
que se conoce como el asesinato de los holandeses. En las diligencia constan
las declaraciones de este testigo (que responde a las iniciales M.B.) con
el que Lifante mantiene una deuda
reconocida, asegurando que sabía por él mismo la relación con estos “magos”,
dándole incluso los nombres ya reseñados.
La referencia a los chamanes o hechiceros aparece también
en otro documento incorporado a la causa, en el que se recoge una conversación
telefónica mantenida por el también imputado Juan Cuenca, exgerente del club y
mano derecha de Lifante en esta entidad deportiva, con una amiga, igualmente
imputada, Rosa Vázquez. En esa conversación, que se prolonga durante varios
minutos, Cuenca afirma, sin citar su nombre, aunque la Policía cree que se
refiere a Lifante, que "es una persona muy rara, que dice que habla con un
genio", por lo que considera que no será posible llegar a ningún acuerdo
con él. Por su parte, el dueño del club de voleibol, al responder a las
preguntas de los agentes en su segunda declaración policial -el pasado 1 de
agosto-, sobre este extremo, respondió de forma negativa. No obstante, añadió
que "conoce temas de esos, pero no le influyen", y al ser preguntado
por el nombre de algún supuesto mago, Lifante respondió que conoció a uno en El
Cairo (Egipto) "a través de un general, quien le explicó cómo protegerse
para que no nos hagan daño en nuestras vidas, y para ello lo hacía rezando".
Evedasto Lifante reafirmó el miércoles su inocencia y no
se explica por qué lo han relacionado con el crimen, ya que «en todo momento he
colaborado con la Policía para que se esclarezcan los hechos y cuanto antes
mejor. Yo seguiré colaborando para que se sepa la verdad». El Juzgado de
Instrucción de Molina de Segura que investiga el asesinato de la pareja
holandesa ha encontrado indicios de la participación en los hechos de Evedasto
Lifante, propietario del club al que perteneció la mujer. La resolución judicial
en la que se recogen esos indicios fue conocida ayer, al levantarse el secreto
de sumario, lo que ha permitido saber que también ha sido imputada María Rosa
Vázquez, amiga de Juan Cuenca, el que fuera exgerente del club y que se
encuentra en prisión por estos hechos desde finales del pasado mayo.
En el auto en el que se acordó la puesta en libertad de
Lifante, que prestó declaración como imputado el pasado 1 de agosto, la juez
indica que esos indicios se derivan de la declaración de Cuenca, quien aseguró
que el encuentro con la pareja de holandeses fue preparado por Lifante. Sin
embargo el propio Lifante declaró ayer a RNE que no se explica como Cuenca lo
ha podido señalar. Otras sospechas se derivan del hallazgo de una fotografía
del propio Lifante en el registro de la vivienda que ocupaba en Valencia uno de
los ciudadanos rumanos considerados autores materiales del doble crimen. También
juega en su contra un informe policial en el que se considera que debía una
importante cantidad de dinero a la jugadora y que, asimismo, Cuenca y Lodewijk
habían realizado gestiones en los meses previos al doble asesinato -ocurrido el
pasado mayo para conseguir la venta de una cantera propiedad de Lifante,
ubicada en el municipio murciano de Fortuna.
El levantamiento del secreto ha permitido conocer además
que en las diligencias ha prestado igualmente declaración, como imputada, la
amiga de Cuenca María Rosa Vázquez, quien se supone que tuvo conocimiento de
los hechos y que realizó diversas gestiones por encargo del exgerente del club
en los momentos inmediatamente anteriores y posteriores al crimen. Así, fue
ella la que alquiló la casa rural ubicada en un paraje de Molina de Segura
donde perdieron la vida la jugadora y su pareja, y la que devolvió las llaves a
sus dueños cuando fueron retirados los cadáveres y limpiadas las diferentes
estancias de la vivienda para borrar huellas. También fue ella la que recibió
el encargo de Cuenca de comprar bolsas de basura grandes, sosa cáustica y una
radial, según el contenido del mensaje que le envió éste. En la actualidad
permanecen en prisión, junto con Cuenca, los presuntos autores materiales del
asesinato, Valentin Ion y Constantin Stan, así como Serafín de Alba, el
propietario del terreno donde fueron enterrados los cuerpos sin vida.
(A.Valcárcel-agencia EFE)
.jpg)

