sábado, 7 de septiembre de 2013

El beso del sueño o el “arte” de robar a los ancianos



Muchas delincuentes ofrecen servicios sexuales a ancianos para después drogarlos y robarles impunemente

(Imagen: La Opìnión)
El procedimiento es relativamente sencillo: abordan a un anciano en un bar o en un parque, entablan una aparentemente simpática conversación con él, se percatan de su situación, si es viudo  o vive solo,  y entonces le ofrecen sexo para paliar su soledad. Muchos de ellos caen en la trampa e invitan a las desconocidas amantes a su casa. Allí es donde estas delincuentes suelen poner en práctica todas sus argucias, bien estudiadas y aprendidas. Piden al anciano que les invite a una copa y que ambos beban para celebrar el encuentro.  Toman la copa y mientras la víctima se dirige al dormitorio, ellas excusan ir al aseo. El primer paso ya está dado. Cuando vuelven a la habitación el anciano, que ha bebido un potente somnífero, está rendido de sueño, momento que aprovechan para desvalijar la vivienda y llevarse dinero, joyas y codo cuanto haya de valor. Cuando el hombre despierta se percata del asunto y lo peor de todo es que, por vergüenza, casi nunca suelen denunciar.


Así ha ocurrido recientemente en Cartagena  donde la Policía Nacional ha detenido en a una mujer acusada de robar a un anciano de 80 años al que previamente le ofreció mantener relaciones sexuales y le administró un sedante para dormirlo, una técnica de robo conocida como 'el beso del sueño'. Esta modalidad delictiva desgraciadamente va en auge sin que se pueda hacer nada por evitarlo, salvo prevenir a todos los mayores del riesgo que conlleva establecer este tipo de relaciones con estas delincuentes que solo pretenden robar y, a veces, incluso lograr que el anciano vacíe su cartilla de ahorros.
(Redacción)