sábado, 7 de septiembre de 2013

El jabalí representa un serio peligro para los viñedos jumillanos



COAG-Murcia pide medidas para evitar que estos animales continúen destrozando las plantaciones de uva con el consiguiente perjuicio para los agricultores

El jabalí está poniendo en jaque a los agricultores de Jumilla. El incremento descontrolado de las poblaciones de este animal está provocando en las explotaciones agrícolas grandes destrozos en sus cultivos e infraestructuras, que se están traduciendo en pérdidas económicas. La explicación al incremento que han experimentado los jabalíes en el término municipal, está en el desorbitado coste que se ha fijado para los permisos por parte de la Dirección General de Medio Ambiente para la caza de este puerco salvaje. Extremo que ha tenido un efecto rebote en la población de jabalíes, debido a que se han reducido el número de batidas de los cazadores porque no pueden afrontar el mayor coste de los permisos. Las explotaciones agrícolas más afectadas por este fenómeno están siendo las ubicadas en de La Alquería, Sierra del Buey, Carche, Bujes, Sierra Larga, La Jimena y Rincón de Santa Ana.

Allí, los agricultores se quejan de que «manadas enteras de jabalíes vienen destrozando las gomas de goteo de riego de las parcelas además de los cultivos». Según parece, al jabalí le pirran la almendra y la vid, lo que conlleva, según denuncia uno de los agricultores afectados, Bartolomé Muñoz, «unos considerables costes económicos en dinero y en tiempo de trabajo».
Bartolomé cuenta que estos animales «por donde pasan arrasan, comiéndose todo lo que encuentran y produciendo graves daños en las infraestructuras». En el caso de este agricultor, se están viendo especialmente afectadas «las gomas de riego de los frutales por los surcos que hacen en la tierra». Por todo ello, pide a Medio Ambiente que solucione este grave problema «facilitando a los cazadores las batidas». Otra de las afectadas por la acción descontrolada de este cerdo salvaje es Francisca Martínez: «Esto es una ruina para los agricultores». Su parcela de viña está ubicada en la zona del Rincón de Santa Ana, pegada al monte, y Francisca cuenta que «por la noche una manada de jabalíes bajan del monte y se comen la viña».

Es tal la desesperación de esta agricultora, que incluso ha recurrido «a tirar petardos para ahuyentarlos, pero no da resultado». Los agricultores han recurrido ya a la Sociedad de Cazadores La Asunción, pero les han comunicado que este año no se pueden pagar las licencias, debido al fuerte incremento de los permisos de Medio Ambiente.  Su presidente, Sebastián Terol, ha señala que «en años anteriores se pagaba por cotos, y este año se paga por hectáreas. La sociedad tiene unas 35.000 hectáreas y se paga a 0,45 céntimos la hectárea, lo que supone una fuerte subida. El año pasado sacar los permisos para los cazadores costó 1.400 euros y este año los han incrementado a 15.000 euros». Ante la cantidad de quejas que están llegando de agricultores afectados en el término de Jumilla, COAG va a poner en marcha una campaña de recogida de firmas. El presidente del sindicato agrario en Jumilla, Pedro García, avanza que harán «todas las gestiones oportunas para que las autoridades pongan en marcha medidas para que, por un lado, se faciliten las autorizaciones de caza para controlar esta plaga, y por otro, que a las explotaciones agrarias afectadas se les indemnice». García zanja que «no es muy lógico que todo este desastre, por el descontrol y falta de regulación de la fauna cinegética, lo tengan que soportar los agricultores con los destrozos».

(Fuente: diario La Verdad.es)