lunes, 2 de septiembre de 2013

Los gastos de la industria agroalimentaria se dispararán por la aplicación de nuevos impuestos



La oposición asegura que estas tasas solo tienen un afán recaudatorio

El Gobierno central pretende implantar un nuevo impuesto ambiental sobre los gases utilizados en los sistemas de refrigeración que ha indignado a la industria agroalimentaria. La Agrupación de Empresas de la Alimentación de la Región de Murcia (Agrupal) cifra en unos 25 millones de euros el aumento de costes que supondrá para el sector regional este nuevo impuesto, y advierte de que, al final, «repercutirá en el consumidor», según indica José García Gómez, presidente de Agrupal. Se trata del impuesto sobre gases fluorados de efecto invernadero, incluido en un proyecto de ley aprobado a finales de junio y publicado en el BOE a principios del mes siguiente. Estos gases son los utilizados en las cámaras y naves frigoríficas de las industrias que trabajan con productos de alimentación, como las conserveras, las del manipulado y exportación hortofrutícola y las cárnicas, entre otras.


El Ministerio de Hacienda justificó este nuevo tributo por la «negativa contribución de estos gases al calentamiento de la atmósfera, mucho más elevada que el CO2», así como por la necesidad de adaptarse a una normativa europea que obliga a reducir su uso, según se explica en la exposición de motivos del proyecto de ley.
Los empresarios, en cambio, consideran que «solo tiene un afán recaudatorio» y critican que no se aplique un periodo de adaptación o no se haya optado por unos tipos más bajos. El nuevo impuesto comenzará a cobrarse a partir del 1 de enero de 2014, el Ministerio espera recaudar con él unos 340 millones de euros al año y el objetivo para 2015 es la sustitución total de los gases de efecto invernadero.
El recargo que impone el impuesto sobre estos gases refrigerantes oscila de los 6,6 a los 100 euros por kilo, según la potencia de calentamiento atmosférico que tengan. Según los cálculos de Agrupal, para la industria agroalimentaria, el kilo de gas fluorado pasará a costar de los 10 euros actuales a 66 euros, casi siete veces más.
«Este incremento en los costes de producción nos va a restar aproximadamente un 1% de competitividad al sector, en el que ya se trabaja con unos márgenes de beneficios muy bajos», se lamenta José García Gómez.
La CEOE ha planteado ya sus quejas al Gobierno central y Agrupal tiene intención de sumarse a las iniciativas en contra del impuesto que surjan en la patronal nacional de su sector, con el fin de tratar de amortiguar su impacto durante la actual tramitación parlamentaria del proyecto de ley que lo regula.
Equipos domésticos
El aire acondicionado de los automóviles se libra del impuesto y en parte también los aparatos domésticos de aire acondicionado, ya que quedan exentos los de menos de tres kilos de gas. Sin embargo, la Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización (AFEC) considera que comprar o recargar el aire acondicionado de una vivienda costará una media de 65 euros más.
Por suerte para los particulares, un equipo doméstico de aire acondicionado suele recargarse cada dos o tres años dependiendo de su uso. En cambio, los equipos industriales se recargan anualmente.

(diario: La Verdad.es)