La oposición asegura que estas tasas solo tienen un afán recaudatorio
El Gobierno central pretende
implantar un nuevo impuesto ambiental sobre los gases utilizados en los
sistemas de refrigeración que ha indignado a la industria agroalimentaria. La
Agrupación de Empresas de la Alimentación de la Región de Murcia (Agrupal)
cifra en unos 25 millones de euros el aumento de costes que supondrá para el
sector regional este nuevo impuesto, y advierte de que, al final, «repercutirá
en el consumidor», según indica José García Gómez, presidente de Agrupal. Se
trata del impuesto sobre gases fluorados de efecto invernadero, incluido en un
proyecto de ley aprobado a finales de junio y publicado en el BOE a principios
del mes siguiente. Estos gases son los utilizados en las cámaras y naves
frigoríficas de las industrias que trabajan con productos de alimentación, como
las conserveras, las del manipulado y exportación hortofrutícola y las
cárnicas, entre otras.
El Ministerio de Hacienda
justificó este nuevo tributo por la «negativa contribución de estos gases al
calentamiento de la atmósfera, mucho más elevada que el CO2», así como por la
necesidad de adaptarse a una normativa europea que obliga a reducir su uso,
según se explica en la exposición de motivos del proyecto de ley.
Los empresarios, en cambio,
consideran que «solo tiene un afán recaudatorio» y critican que no se aplique
un periodo de adaptación o no se haya optado por unos tipos más bajos. El nuevo
impuesto comenzará a cobrarse a partir del 1 de enero de 2014, el Ministerio
espera recaudar con él unos 340 millones de euros al año y el objetivo para
2015 es la sustitución total de los gases de efecto invernadero.
El recargo que impone el
impuesto sobre estos gases refrigerantes oscila de los 6,6 a los 100 euros por
kilo, según la potencia de calentamiento atmosférico que tengan. Según los
cálculos de Agrupal, para la industria agroalimentaria, el kilo de gas fluorado
pasará a costar de los 10 euros actuales a 66 euros, casi siete veces más.
«Este incremento en los costes
de producción nos va a restar aproximadamente un 1% de competitividad al
sector, en el que ya se trabaja con unos márgenes de beneficios muy bajos», se
lamenta José García Gómez.
La CEOE ha planteado ya sus
quejas al Gobierno central y Agrupal tiene intención de sumarse a las
iniciativas en contra del impuesto que surjan en la patronal nacional de su
sector, con el fin de tratar de amortiguar su impacto durante la actual
tramitación parlamentaria del proyecto de ley que lo regula.
Equipos domésticos
El aire acondicionado de los
automóviles se libra del impuesto y en parte también los aparatos domésticos de
aire acondicionado, ya que quedan exentos los de menos de tres kilos de gas.
Sin embargo, la Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización (AFEC)
considera que comprar o recargar el aire acondicionado de una vivienda costará una
media de 65 euros más.
Por suerte para los
particulares, un equipo doméstico de aire acondicionado suele recargarse cada
dos o tres años dependiendo de su uso. En cambio, los equipos industriales se
recargan anualmente.
(diario: La Verdad.es)

