Pedro Alberto Cruz
dice que esta ley responde a las demandas del sector
| Pedro Alberto Cruz (foto: J.M. Rodríguez) |
El PP aprobó esta mañana en
solitario la nueva ley de Turismo, una normativa que, según explicó el
consejero del ramo, Pedro Alberto Cruz, «responderá a las necesidades del
sector» y será «flexible y abierta», tal y como necesita la Región de Murcia.
Cruz ha consideró que esta era una norma «necesaria» que ve la luz tras «dos
años de trabajo intenso», y apostó por que será un proyecto «ilusionante» para
el sector, ya que es una de las normas «más participativas» de las aprobadas en
la Región, y que tendrá un «largo recorrido» por su «flexibilidad y carácter
vanguardista». En el mismo sentido, la diputada del PP Francisca Cabrera indicó
que «la legislación autonómica no puede ser impedimento para la actividad
empresarial», y esta norma, consensuada con el sector, facilitará la inversión
y los trámites administrativos a los empresarios.
Tal y como recoge la
exposición de motivos de la ley, «la industria turística es un sector
estratégico de la economía regional», por lo que la norma tendrá como objetivo
fundamental el de «facilitar y apoyar el trabajo de los empresarios
turísticos». Se trata de un texto que «potencia la unidad de mercado» y
«facilitar la adaptación a las novedades que se vayan produciendo, reorienta la
actividad de inspección hacia labores de asesoramiento, lucha contra el
intrusismo profesional y reduce la carga administrativa». Además, es una
legislación «no intervencionista», con una menor reglamentación que introduce
flexibilidad para adaptarse mejor a la innovación empresarial. El Grupo
Socialista se abstuvo en la votación ya que, según explicó el diputado Antonio
Martínez Bernal, aunque «la ley no es mala, se podría mejorar mucho más» y
concretarse en el propio texto, no solo a través de decretos y reglamentos.
En su opinión, el objetivo de
lograr una ley «no intervencionista» no se cumplirá, ya que desarrollarla por
completo a través de reglamentos y no con el debate parlamentario la hace
precisamente más intervencionista. La ley, dijo, «adolece de futuro turístico»
porque no incluye un plan especial para el sector, o estrategias para favorecer
el turismo sostenible o el de las grandes ciudades, por lo que ha considerado
que es una «ley light» y que solo tiene en cuenta a los empresarios turísticos,
pero no a los turistas. Valoró la creación de una ponencia para acoger la
comparecencia de expertos en el sector, pero ha lamentado las «prisas» con la
que se llevó a cabo, ya que solo se dedicó un día a esas comparecencias. Por
último, criticó que la Comunidad emplee solo un 0,1 por ciento de su
presupuesto global de 2014 al turismo, un sector que según esta norma debería ser
estratégico.
Por su parte, el diputado de
IU-V, José Antonio Pujante, votó en contra ya que, aunque reconoció que la ley
ha salido enriquecida con las enmiendas que se han incluido y consensuado (3 de
su grupo, 7 del PSOE y una conjunta de todos los grupos), no se han aceptado
dos «líneas rojas» para su partido. La primera de ellas tiene que ver con la no
incorporación a la ley de la figura del Consejo Asesor de Turismo, un organismo
eliminado que para el diputado «supondrá un perjuicio en la participación» de
consumidores, usuarios, universidades y ayuntamientos. Por otra parte, la
norma, según Pujante, supedita las leyes de ordenación territorial y de
sostenibilidad ambiental al turismo, cuando para su partido debería ser al
contrario, y las actuaciones turísticas deberían someterse a las citadas
normas.
(EFE/La Verdad)

