jueves, 21 de noviembre de 2013

(República Literaria): Dos nuevas colaboraciones de Julián Balsalobre




Me sobran…

Me sobran los plenos del congreso,  me sobran los políticos de buena planta pero mal paridos
Y me sobra insolencia para decir lo que digo...

Me sobra tiento para asistir de testigo a este juicio final de payasos aburridos, presidentes de un circo que ya no tiene niños...

Los que manejan mis derechos, los que lloran por un solo ojo, los malditos que sin prejuicios negocian mi futuro.

Dioses del infortunio, ciegos por agotar el cántaro público, que sed no tienen esa es su ventaja, y con la ley cobijan su usura descontrolada.

Me sobran los que roban y se atrincheran  en el  Disney world  de un hemiciclo, en un parlamento de dibujos animados...
Son los que en el colegio, aunque con nombres  y apellidos altaneros ocupaban  la última fila de asientos.
Me sobran los de sangre azulada, esos que no miran el precio aunque a todo se lo ponen, los que viven del cuento…
 Que no por nacer en cuna de plata les falta alma, solo les falta el hambre, esa que si da cornadas...

Me sobran los cobardes y embusteros, los que prometen autovías sin peaje hacia la felicidad, y antes de la primera piedra ya están manchados de alquitrán.
Los refrendados por una mayoría seducida por cantos de sirenas, que sin escrúpulos  aplican su axioma, penalizar…
Me sobran los que inventaron infinitas normas de urbanidad, los que hallaron la fórmula mágica, la única que les vale, multar multar y multar…
Esos me sobran, esos no mas…

Julio
                                                     
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Qué necio el que no sabe ni saber quiere
por perderse en la sombra del olvido
rindió pleitesía  a un cruel recuerdo
notas olvidadas tocan hoy, corazón rebelde...

Una vela en tu honor alumbra la noche
desde aquellos tiempos en que se podia soñar
que en su base descansa la derretida  cera
despojos? no, solo  incumplidos  sueños

Rojo atardecer, pasión que agoniza
Pero que renace cada noche
aquella ilusión  pensada hasta el alba...
donde un solo deseo alimentaba la vida

Lluviosa tarde de otoño  y miré por la ventana
y me vi,  buscándote  bajo aquel  balcón...
limpias las manos, y me dejaba llevar bajo la lluvia
soñando tus labios, eterno adolescente  enamorado...

Al calor de tan mal llevada esta fiebre mía
se hace más presente  lo que no pude darte
porque escribo tu nombre en el empañado cristal
pero se hace tarde, porque ya se hizo el día

No me engañes,  que eres quien eres
Creo  en ti, por eso tal vez regrese
y  te escribo, y tú me lees
y  me vacío, y tú me llenas la copa...

Siempre esperaste  al que se fue
Sobrados motivos para confiar
que la esperanza nunca sobra
que esta  ilusión no es pasajera...

Bendito manjar, sustento de pobre diablo
del cielo un altar, y  que apenas rozarlo...
es suficiente para alguien que supo amar
y ni siquiera te tomó de la  mano

y vuelvo a estar aquí amiga mía, nunca y siempre
y me hiciste feliz...

Julio