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| (V. Vicéns/AGM) |
Y lo hace después de un partido brillante en el que superó a su rival en todos los sentidos.Quiso la victoria desde el principio y tras los primeros cuarenta y cinco minutos ya se fue al vestuario con la sensación de que el cero a cero no era un justo premio a sus esfuerzos. Sobre todo porque Kike, con un disparo desde la frontal, y Wellington Silva tras una jugada personal en la que acabó combinando con Malonga, crearon las mejores ocasiones de la primera parte. Incluso el francés tuvo una ocasión para seguir alimentando su racha goleadora pero le pegó mordida. Los pupilos de Velázquez habían tenido más el balón y habían sido mejores. Pero la segunda parte fue distinta y no arrancó bien para el Real Murcia. La lesión de Dani Bautista al final de la primera obligó a Velázquez a redibujar a su equipo. Magia brasileña Y el Lugo se aprovechó. El equipo de Setién dio un paso hacia adelante, se hizo dueño del balón y tuvo en sus pies una ocasión clamorosa para derrumbar las aspiraciones de los chicos de Velázquez. Pero el guante de Casto, en un mano a mano con Rennella, el ‘killer’ lucense, le permitió seguir vivo. Solo una intervención del extremeño, pero prodigiosa. Y como si la ocasión de gol le hubiera hecho despertar de un mal sueño, el equipo grana se puso a la tarea de intentar recuperar el control y las buenas vibraciones.
Y Kike, tras una asistencia de Saúl, volvía a encontrar el gol cinco jornadas después. De hecho el castellano no mojaba desde el 2-0 que le marcó al Jaén. Y el partido volvió a cambiar. El equipo grana quiso más, y se fue a por el segundo. Y lo encontró Wellington, el mejor del partido ayer. Además llegó después de una ocasión que define perfectamente lo que es este Real Murcia. Presión, recuperación y genialidad en la banda del brasileño, que se vio ayudado por un defensor lucense. Pero lo mejor estaba por llegar ya que el Lugo había sacado bandera blanca y el equipo grana se lo estaba comiendo. Wellington recuperó un balón en el centro del campo y se fue a por el tercero. Y tras sortear a varios defensas se la cruzó genialmente al portero, con kilos de sutileza. El brasileño hizo explotar a una Nueva Condomina que ve como este año a los murcianistas no les tocará sufrir hasta el final por mantener la categoría.
(J. Otón en La Verdad.es)


