miércoles, 6 de junio de 2012

(Colaboraciones): MI PUEBLO

Esta mañana me he levantado con una amarga sensación de llanto; la verdad creo que fue debido a un mal sueño que creo recordar. No imagino vivir lejos de mi pueblo y, por lo visto, algo así acontecía en este sueño. ¿cómo explicar de qué forma amo la tierra que me vio nacer?.

Ciertamente poco queda de aquel pueblecito y no es por lo grande que se ha hecho, sino porque aún sigue siendo pequeñito. Sinceramente por eso lo amo tanto, porque sus gentes, los vecinos, somos como una gran familia. Sí, sí, desde luego hay sus más y sus menos pero…¿y en qué familia no? Yo hablo desde mi punto de vista que quizá no es el mejor, pero es el mío y quisiera compartirlo con mis gentes, con mis rayeros del alma. No soy ni medianamente una gran escritora para poder llegar al corazón de aquellos que me lean, pero sí quiero decir que, a pesar de los pesares y de lo que opinen otros, yo me siento orgullosa de ser rayera.

¿Qué el río no lleva agua como antaño? ¡ya llevará! ¿Qué la huerta rayera se muere? ¡pues yo aquí, a su lado ¿Qué las fiestas patronales son más flojitas? ¡qué le vamos a hacer si son tiempos difíciles!  Pero sigo gritando: ¡Viva La Raya de Santiago, sus gentes, el río Segura y la tierra que me vio nacer…!

Una fervorosa rayera
Cárminis