miércoles, 6 de junio de 2012

NOS QUEDAMOS SIN OFICINA DE CORREOS

CASI SEIS DÉCADAS DESPUÉS DE QUE SE ABRIESE LA PRIMERA ESTAFETA DE CORREOS EN LA RAYA DE SANTIAGO, A PARTIR DEL PRÓXIMO 7DE JUNIO, LOS VECINOS TENDRÁN QUE IR A LA OFICINA DE NONDUERMAS PARA REALIZAR SUS ENVÍOS.


Resulta increíble que tras casi 60 años de tener nuestra propia oficina postal en el pueblo, la que permanece abierta en estos momentos, ubicada en la calle Teniente Víctor Castillo, será cerrada definitivamente el 7 de junio. Según noticias llegadas a nuestra redacción, Correos no puede mantener el coste de su alquiler ¿?  A partir de ese día todos aquellos que deseen retirar la correspondencia de su apartado, certificar una carta, enviar un paquete, un giro, reembolso o cualquier otro servicio postal, deberán dirigirse la Oficina de Nonduermas, en la carretera de Alcantarilla, número 205, y en horario de lunes a viernes, de 12,30 a 13,30. ¿Imaginan la “comodidad” de coger el coche, buscar aparcamiento, conseguirlo y perder el tiempo que en el mejor de los casos no será inferior a 30 minutos? El servicio de reparto continuará como hasta ahora….de momento.


En la década de los años 50 se inauguró una Estafeta de Correos (que así se llamaban entonces) junto al recinto de la iglesia, en la callejuela que une ambas plazas. Hasta bien entrada la década de los 70 nuestra estafeta era centro de recogida de correspondencia por los carteros rurales de algunos pueblos vecinos (Rincón de Seca y Nonduermas, principalmente) y a partir de ahora los rayeros tendremos que desplazarnos un kilómetro si queremos hacer uso de estos servicios postales. El algo realmente lamentable y vergonzoso. Y es vergonzoso porque esa vieja oficina de correos, esa vieja estafeta que aún existe, podría restaurarse. No costaría tanto hacerlo, teniendo en cuenta el generoso dispendio que hay y ha habido para otras muchas cosas, como enlosar una Plaza Mayor que en estos momentos está hecha unos zorros y convertida en parking gratuito, con todas las losas resquebrajadas y cochambrosas o para tener un campo deportivo junto al río que nadie utiliza y que ha sido preciso cerrarlo ante el estado de abandono en que se halla desde hace bastantes años, por no hablar de otros despilfarros aún mayores. Sin embargo para conseguir mantener este servicio habría que tener una voluntad y decisión que aquí nadie tiene. Aquí nadie protesta, nadie se queja, no se recogen firmas, ni por supuesto nos manifestamos; no lo hicimos tampoco cuando nos derribaron los molinos históricos, como el de Puxmarín situado a la entrada del pueblo y el del Batán, en el cauce de la acequia Benavía. Como siempre practicamos el dócil silencio de los corderos. En este pueblo, al parecer, solo hay dos grandes preocupaciones: saber a qué hora es la misa o a qué hora es el fútbol. Como en los viejos tiempos franquistas. Como siempre…Y así nos va.