domingo, 14 de octubre de 2012

Opinión): LA IGLESIA DE CATALUÑA APOYARÍA SIN RESERVAS EL SEPARATISMO



El obispo auxiliar de Barcelona, Sebastià Taltavull, ha asegurado hoy que la iglesia catalana estaría al lado del pueblo catalán si opta por la independencia de España, o lo que es igual: SE DECANTA CLARAMENTE POR EL SEPARATISMO.
El citado monseñor afirma sin ambages que la doctrina social de la iglesia reconoce el derecho de los pueblos a la independencia, lo que no dice es qué tipo de pueblos, ni en qué condiciones o circunstancias, esta secesión es moralmente aceptable. ¿Se refiere el citado monseñor a cualquier zona, provincia o región de un determinado país, sea cual sea su ubicación territorial?  Porque si esto es así –citando las argumentaciones que ha hecho a Cataluña Radio- ninguna nación de la Tierra tiene asegurada su integridad física. Así, por ejemplo, La Alsacia-Lorena, la isla de Córcega o Gibraltar (por citar solo un ejemplo) podrían convertirse en  naciones soberanas. Y ya puestos en el camino de la disgregación hasta podríamos llegar a convertir en República independiente a Villatontos de Abajo. Aunque también el citado monseñor podría abogar por la República independiente de Tarragona, de Lérida y de Gerona, desmembrando a la propia Cataluña, puesto que la llamada doctrina social de la Iglesia debe amparar a todas las unidades territoriales. Y una vez aventurados en el camino del tijeretazo ¿porqué no aceptar un Sabadell o un L’Hospitalet lliures?


Debería la Iglesia abstenerse de fomentar ciertas tendencias que, con independencia o no de supuesta legitimidad, pueden causar gravísimos quebrantos en un país con  muchos años de Historia común a sus espaldas. Y provocar, además, sangrientos enfrentamientos, aunque la Iglesia, fiel a su tradición, tiene demasiada tendencia a “pescar en río revuelto” aunque en este caso el río que pretenden agitar es muy peligroso. Y no deberían ignorarlo puesto que ya hubo alguna lejana experiencia en España que culminó con tres años de guerra civil y 40 más de oscuridad. ¿Acaso han olvidado los monseñores cuando eran literalmente corridos a tiros por los tejados de Cataluña? ¿O cuándo caían como moscas ante los pelotones de fusilamiento? ¿O a aquellos que aún deben estar enterrados en alguna olvidada cuneta?

Los clérigos deben estar en sus iglesias, hablando de la palabra de Dios, y no entrometiéndose en la palabra de los hombres porque cuando se entrometen en asuntos terrenales que no les incumben, casi siempre la lían. ¿O es que monseñor Taltavull pretende obtener la misma parcela de poder que los Ayatolah de Irán? ¿Ansía una neo-teocrática nación, con el Monasterio de Monserrat como epicentro del futuro gobierno catalán? ¿Ha visto suculentas oportunidades económicas en la aventura secesionista? Por ahí deben andar los tiros, seguramente, puesto que la católica Iglesia se ha convertido en una GRAN SUCURSAL del capitalismo financiero, con sus amplias y mal disimuladas cuotas de PODER.  Pero si estos señores clérigos quieren empezar por lo que ellos consideran legítimo, lo correcto sería aconsejar al Papa actual que primero intentase recuperar todos los territorios de los llamados Estados Pontificios, en detrimento de la nación italiana. Y a ver qué pasa si se atreven a emular a Julio II, aquel Pontífice que luchaba con la espada en una mano mientras con la otra impartía bendiciones urbis et orbis.
La época de los dislates ha comenzado y también la de estos oportunistas de sotana o cleryman que se apuntan a cualquier aventura si les ha de ser rentable. Lleve mucho cuidado monseñor Sebastiá Taltavull porque hay millones de españoles que prefieren una España roja, antes que una España rota. Y están  dispuestos a todo.

M.J.S.