El Ejecutivo
comunitario le insta a limitar el IVA reducido y reclama una revisión
sistemática del modelo tributario
La Comisión Europea ha impuesto una larga lista de tareas al
ejecutivo de Mariano Rajoy. El Gobierno comunitario quiere que el presidente
acelere las reformas en casi todos los campos de la economía. Antes de
finalizar el mes julio, Bruselas reclama que se haya llevado a cabo un análisis
en profundidad de la reforma laboral y en caso de que los resultados sean
insuficientes, España tendrá que adoptar nuevas medidas en el mes de septiembre
a más tardar.
En el plano
impositivo, las recomendaciones anuales de las autoridades comunitarias instan
a “limitar” más la aplicación del IVA reducido y reclaman una revisión
“sistemática” del modelo tributario. La contrapartida a las reformas exigidas
es una flexibilidad mayor de la esperada con el déficit. Como ya se había
adelantado, España tendrá dos años más para equilibrar sus cuentas, pero este
ejercicio el tope fijado se elevará al 6,5% y al 5,8% en 2014. En ambos casos,
son varias décimas más de las propuestas por el Gobierno, lo que le otorga un
mayor margen de maniobra para negociar con las comunidades. En 20015 estará
fijado en el 4,2% y en 2016, en el 2,8%. La recomendaciones de Bruselas son
mucho más detalladas y explícitas que en ejercicios anteriores. Sobre la
reforma laboral, una de las cuestiones en las que más ha insistido el Ejecutivo
comunitario, quiere que la evaluación prevista se termine en julio para que
puedan tomarse medidas al final del verano “si es necesario”. A la espera de
este diagnóstico, se pone el acento en la necesidad de modernizar los servicios
públicos de empleo para garantizar “una asistencia individualizada” a los
parados. También se exige un “estrecho seguimiento” de las medidas adoptadas
para combatir el desempleo juvenil por si se requieren más acciones.
El sistema tributario también preocupa especialmente a
Bruselas. Antes de marzo de 2014, el Gobierno tendrá que haber concluido un
examen pormenorizado de su eficacia. En este contexto, la Comisión ya adelanta
algunas líneas de trabajo a seguir como la limitación del IVA reducido (10%).
En cuanto a las pensiones, el plazo queda igualmente claro. En lo que resta de
año, Rajoy tiene que tener listo el factor de sostenibilidad y asegurarse de
que la edad de jubilación se corresponde con la esperanza de vida. En un
intento por controlar el gasto, las autoridades comunitarias abogan por mejorar
la eficiencia del gasto sanitario y plantean reducir los costes farmacéuticos
en los hospitales.
"Este esfuerzo de consolidación fiscal debe ser tan
compatible con el crecimiento como sea posible", ha dicho Rehn al ser
preguntado por si España debe bajar los impuestos directos para impulsar el
crecimiento. "Por ello pedimos un gasto público más eficiente y una
revisión sistemática del gasto, que ayudará a hacer el ejercicio de
consolidación fiscal más favorable al crecimiento", ha señalado. Tanto el
Ejecutivo comunitario como el Banco Central Europeo han pedido a los Gobiernos
que basen la consolidación fiscal en recortes del gasto y no en subidas de
impuestos para limitar su impacto en el crecimiento. En todo caso, Rehn ha
dejado claro que "es muy importante que España continúe con una
consolidación coherente pero gradual de sus finanzas públicas y con el refuerzo
de su marco presupuestario, con el fin de devolver las finanzas públicas a una
senda sostenible que ayude a mantener y aumentar la confianza del mercado".
El vicepresidente ha justificado su propuesta de dar dos
años extra a España, hasta 2016, para reducir su déficit por debajo del umbral
del 3% que fija el Pacto de Estabilidad y Crecimiento porque "el esfuerzo
estructural de España en 2012 y 2013
ha estado en línea con las recomendaciones del
Consejo" y la situación económica ha empeorado.
(Agencias)

