sábado, 11 de mayo de 2013

Pese a las recientes protestas, el gobierno anuncia que aprobará la LOMCE en mayo



Solo aguarda las directrices del Consejo de Estado sobre la memoria económica

(Soraya Sáenz de Santamaría. Foto: EFE)
En medio de las recientes protestas estudiantiles y el malestar de amplios sectores del ámbito de la educación hacia la llamada “Ley Wert”, Soraya Sáenz de Santamaría, portavoz gubernamental, ha asegurado que la reforma educativa será aprobada en este mismo mes de mayo y ha añadido que el retraso de lo que aún es un anteproyecto de ley está motivado por las deliberaciones y observaciones pendientes de realizar por el Consejo de Estado, sobre el modo de financiación o memoria económica. Este aspecto es el que más preocupa a casi todas las Comunidades autónomas (incluidas las que gobierna el propio PP) por el riesgo que entraña asumir una nueva ley que haga peligrar los objetivos de déficit, puesto que los costes de la LOMCE se dividen en dos segmentos bien diferenciados, aquellos directos que asumirá el Estado y los indirectos que deberán afrontar los gobiernos regionales, siendo estos últimos de mayor cuantía.


Para intentar limar asperezas con los Entes territoriales la vicepresidenta, Sáenz de Santamaría, ha dicho que están tratando de que la dotación presupuestaria para la Formación Profesional (FP) sea notablemente incrementada con los fondos europeos; precisamente la modificación de la FP es uno de los objetivos fundamentales de la Lomce que intentará reducir la alta tasa de abandono escolar, situada en estos momentos en torno al 24,9%. Según  la vicepresidenta el gobierno pretende dignificar la FP para formar a los españoles en un empleo y opina que no es posible mantener un sistema con tasas de abandono escolar tan elevadas. "No hemos encontrado argumentos de peso para mantener el sistema actual porque este sistema no funciona. No tiene sentido conservar  lo que no funciona", añadió la vicepresidenta.

Sobre la petición de los sindicatos y partidos de la oposición de retirar la normativa, la vicepresidenta ha sido tajante: "La ley se va a aprobar este mes. El ministro de Educación tiene encomendada una de las misiones más importante de este Gobierno. Y no es fácil. Pero hay que hacerlo. No nos han dado un solo argumento para mantener un sistema que no funciona", insistió.  Otro de los asuntos polémicos de la LOMCE tiene una clara relación con el enfrentamiento del propio Ministerio con la Generalitat de Cataluña por el uso del castellano en las aulas. En este sentido, la vicepresidenta ha anunciado que el Gobierno consagrará en esta ley la libertad de elegir la lengua en la que se quiere recibir la enseñanza, añadiendo que la obligación del Estado es atender la libertad de los padres y eso quedará garantizado en la nueva ley, recordando también que el Ministerio de Educación ha oído las alegaciones de todas las comunidades autónomas, especialmente de Cataluña". Oposición y sindicatos han dejado patente su oposición pidiendo la retirada de esta ley, aunque la mayoría parlamentaria popular augura que ésta saldrá adelante contra viento y marea.

(Agencias/Redacción)